La Guardia Civil detuvo en Córdoba a un hombre de 28 años por simular que había sido secuestrado después de que, supuestamente, se gastara en un club de alterne 2.100 euros que le había dado su novia para pagar la factura de un aparato de aire acondicionado.
Según informó el instituto armado, los hechos ocurrieron durante el pasado fin de semana cuando los agentes, alertados por una llamada anónima, acudieron a inspeccionar un deportivo biplaza de la marca Mercedes SLK que se encontraba abandonado en un camino próximo al kilómetro 411 de la Autovía del Sur (A-4).
Los guardias civiles comprobaron que, aparentemente, en el vehículo no había nadie, pero poco después oyeron ruidos extraños que salían del maletero, donde localizaron a un joven atado de pies y manos con cinta adhesiva y amordazado. Al ser liberado, el joven, vecino de Córdoba, relató que había sido secuestrado 36 horas antes en la capital cordobesa, que le obligaron a conducir hasta las afueras de la ciudad y que después le rociaron con un aerosol, lo que le hizo perder el conocimiento.
Sin embargo, en un reconocimiento médico el joven no presentaba heridas de consideración y estaba en buen estado, por lo que fue trasladado a su domicilio con su familia, que ya había presentado denuncia de su desaparición.
Al día siguiente, tras ser reconocido minuciosamente el vehículo en dependencias de la Guardia Civil en busca de indicios que ayudaran a esclarecer el secuestro, la supuesta víctima indicó a los agentes que le habían sustraído 2.100 euros de la guantera.
Pese a estas explicaciones, los agentes sospecharon de la veracidad de esta versión y, finalmente, comprobaron que el joven había simulado el secuestro. El detenido recibió de su novia la cantidad de 2.100 euros para pagar la factura de un aparato de aire acondicionado, pero el joven prefirió irse al club de alterne Glamour.
Al día siguiente fue descubierto por uno de los trabajadores del club en una de las habitaciones en estado de embriaguez y con síntomas de haber consumido estupefacientes, ya que había restos de droga en la mesita de noche.
El Viajero Digital