Una señora del municipio orensano de O Bolo (Orense) encontró un ratón muerto al abrir en su casa una bolsa de aperitivos de maíz, confirmó la mujer en declaraciones a Efe.
Los aperitivos fueron comprados en un supermercado del municipio vecino de A Rúa hace tres meses y la consumidora aún espera que técnicos de Sanidad lo recojan para su análisis.
Isabel Caperán, de 30 años, compartió poco antes de las fiestas navideñas una bolsa de los aperitivos "Doritos" con su hijo de tres años y, según explicó hoy, no pudo acabar la bolsa porque vio en el fondo "algo peludo que podía ser un ratón o un estropajo".
"Después del susto -añadió- llamé a mi madre para que comprobase lo que era aquella bola peluda y, con un asco tremendo, vimos que era un ratón muerto".
Caperán hizo uso del número de teléfono que figuraba en la bolsa para atender a los clientes y, tras explicar lo sucedido, "me llamaron enseguida para decirme que un repartidor de la casa comercial vendría a recoger los restos de la bolsa y me entregaría una caja con más productos semejantes", dijo.
Al principio, según su relato, el intercambio le pareció bien, pero luego pensó "que era un soborno para que no se supiese que había un ratón en el interior de la bolsa, por lo que, al llegar el repartidor, no le di el producto contaminado, ni quise la caja que traía y denuncié el hallazgo en la oficina del consumidor" del municipio.
La vecina decidió dar a conocer lo sucedido ahora a los medios de comunicación ante "el silencio de la Administración desde hace tres meses, ya que registré el escrito de denuncia el 21 de diciembre de 2005".
Su intención, según explicó, no es conseguir una indemnización, sino "alertar a todos sobre la existencia de estas negligencias, mientras sigo esperando que algún técnico de Sanidad se haga cargo del ratón y de los restos del contenido de la bolsa".
Según Isabel, ni ella ni su hijo mayor sufrieron ningún problema tras ingerir los aperitivos contaminados, pero "el peligro existe, porque si un ratón entró en esta bolsa durante su envasado en la empresa, puede haber más en el mismo estado, aunque, según la policía local de A Rúa, el supermercado no tenía constancia de otros casos".
En el escrito que presentó el 21 de diciembre de 2005, Isabel Caperán reclamó "inspecciones en las instalaciones de la empresa para que se compruebe si reúnen las condiciones higiénico-sanitarias para el envasado y posterior comercialización de sus productos".
Por su parte, el marido de Isabel, Francisco Porto, indicó a EFE que en otra ocasión "encontramos un trozo de 'porexpan' en el interior de una bolsa de palomitas de maíz, pero no le dimos importancia".
El Viajero Digital