Desde antes de la era del tirano Rafael Leónidas Trujillo y después de su ajusticiamiento, durante todo el trayecto de haber logrado restablecer el régimen democrático en la República Dominicana, se ha montado tradicionalmente una campaña de descrédito sobre los gobiernos de turno, al aproximarse la fecha en que se celebran las elecciones presidenciales, sobre la supuesta utilización de los recursos del Estado para los fines reeleccionistas.
Con toda modestia y con la experiencia que hemos acumulado desde nuestros inicios en la vida política partidaria activa en la República Dominicana a mediados de Junio del año 1982, consideramos que esto no es más que una utopía, de los políticos tradicionales que adversan al partido de gobierno, con fines meramente politiqueros, para tratar de confundir al electorado, creyendo que todavía existen indios en la República Dominicana.
Toda organización política que logra dirigir el Poder Ejecutivo, tiene sus objetivos y propósitos a desarrollar durante el período por el cual hayan sido electos, lo que pasa es que unos son mas inteligentes que otros y dejan para esbozar al final, todas las ejecutorias que durante los primeros años realizaron a favor de la población y los diferentes sectores que la conforman y esto contraviene en todas las partes las críticas vertidas por los partidos opositores con el único objetivo de confundir al electorado para tratar de ganar adeptos.
Que pena les tengo a los políticos que en pleno siglo XXI, todavía estén pensando de esa manera, pues se les hará muy difícil calar en las mentes de los electores, pues el subestimar la inteligencia del pueblo, el pretender tapar el sol con un dedo, el seguir ofreciéndole soluciones a problemas que todos estamos conscientes que no están al alcance de un presidente o partido político, si no que solo con el esfuerzo mancomunado de todos podría paliarse y muchas otras aptitudes desmedidas, infundadas, meramente politiqueras, le impedirán por décadas el llegar a la sima presidencial tan anhelada por muchos, pero disfrutada por pocos y la historia dominicana es la mejor testigo de nuestras argumentaciones.
Recuerdo cuando acusaban de todo al doctor Joaquín Balaguer en el período 1966-1978, pero lo mismo ocurrió con Don Antonio Guzmán Fernández, Salvador Jorge Blanco, Jacobo Majluta, Joaquín Balaguer nuevamente, Leonel Fernández en su primer período presidencial, Hipólito Mejía y ahora nuevamente en el segundo período presidencial del Doctor Leonel Fernández Reyna.
Cual es la diferencia, pues muy sencillo, ya en esta era de la globalización, del mundo cibernético, a los políticos veteranos, a los políticos del patio y aquellos ciudadanos que se enganchan a políticos sin ningún tipo de preparación ni ideología solo con el objetivo de ser tomados en cuenta cuando gane su candidato preferido, se les hará muy difícil inculcar que el Gobierno de turno que encabeza su excelencia el doctor Leonel Fernández Reyna, está utilizando los recursos del Estado para lograr su reelección para el período 2008-2012, la cual tiene asegurada según los últimos sondeos serios y responsables en la primera vuelta.
Los dominicanos y dominicanas serios y honestos deben reconocer que desde hace décadas venimos escuchando que la cosa esta mala, que no hay empleos, que todo esta caro, que nos esta llevando el diablo, que estamos subsistiendo, que no hay dinero en las calles, etc, etc, etc. Sin embargo las familias mas necesitadas son una fábrica de niños y niñas, incrementando de manera inmisericorde el crecimiento poblacional y fomentando la agudización de los males que padecemos los dominicanos en los actuales momentos, por lo que se hace urgente legislar en ese sentido.
Los recursos del Estado dominicano, son los recursos del pueblo, y si dotar a las familias de escasos recursos de alimentos para su subsistencia , colchones, repararle sus viviendas, electrificarles las zonas rurales, dotarle de agua potable, reparar los caminos vecinales, construir presas, carreteras, el famoso metro de Santo Domingo, elevados, universidades, escuelas, salas virtuales, la tarjeta de Solidaridad, etc, etc, etc,, entonces que siga el Presidente Leonel Fernández dándole ese uso a los recursos del estado aunque sea en la época electorera, porque otros han tenido la oportunidad y no lo han hecho, en cambio exhiben una riqueza que si se respetaran un poco, se fueran a vivir en el extranjero, donde nadie les pueda recordar su pasado reciente, si es que no le han quitado la Visa.
Este pueblo ya no es tonto, más del 70 por ciento del estudiantado en las universidades del país, son estudiante de muy bajo nivel económico, pero con un gran deseo de superación, de inteligencia, en cambio los hijos de papi y mami, ya no quieren estudiar, pues solo están a la espera de sus herencias y la gran mayoría el día de las elecciones casi nunca van a ejercer su derecho al voto, en cambio viven opinando y criticando por doquier.
En los próximos meses la oposición al gobierno incrementará sus críticas sobre el uso de los recursos del estado a favor de la reelección del presidente Leonel Fernández, sin embargo, estas caerán al vacío, cuando la población perciba que es más de lo mismo, más de lo que hace 50 años venimos escuchando, en cambio las ejecutorias realizadas se encargarán por sí sola de fortalecer lo que el pueblo anhela, mantener la estabilidad macroeconómica, el clima de paz y sosiego de las familias dominicanas y sobre todo la continuidad del progreso y bienestar de las grandes mayoría, aunque para ello debamos soportar esta campaña desfasada del uso de los recursos del Estado.
El Viajero Digital