La vida se nutre de realidades y para nadie debe ser una sorpresa que la Margarita Cedeño de Fernández, este hoy día en el ruedo político, con sus legítimas aspiraciones de convertirse en la primera mujer dominicana que lograría dirigir los destinos nacionales, pese a la agresiva y sistemática campaña, que sectores interesados han montado ante la opinión pública nacional, para que desista de sus derechos.
Es penoso que en la República Dominicana y más aún en una gran parte de los miembros del Comité Político del Partido de la Liberación Dominicana, exista el sentimiento machista, que los ciega y avergüenza, por temor a que por sus errores, por primera vez en la República Dominicana pueda alcanzar la presidencia de la República una mujer, con más condiciones y experiencia de Estado, que la gran mayoría de estos, que apenas han ocupado algunas posiciones en el tren gubernamental, gracias a que el presidente y único líder de esa organización Leonel Fernández Reyna les ha tomado en cuenta.
Muchos de esos que se creen endiosados por ser fundadores de la organización y tener una larga trayectoria de años en la misma, pero sin ningún tipo de crecimiento político, por la arrogancia, prepotencia, altanería, irracionalidad y falta de crecimiento intelectual, hoy día han emitido juicios de valores en perjuicio de la primera dama de la nación, Margarita Cedeño de Fernández, una dama, que a pesar de no tener una militancia de larga data como ellos, posee cualidades esenciales y vitales para todo el que aspira a dirigir conglomerados de personas, como lo es su capacidad profesional y de estado, su sencillez, humildad, vocación de servicio, carisma, una persona con los pies sobre la tierra, que durante todo su accionar político y al frente de los programas sociales de su despacho, nunca ha vendido ilusiones, ni ha emitido juicios en contra de nadie, porque a pesar de todo también es una persona de respeto.
Siempre he creído en que las mujeres deben tener las mismas oportunidades que nosotros los hombres y eso no debe de crearnos ningún temor ni pánico, además debemos recordar que casi la mayoría de los ciudadanos con derecho al voto en la República Dominicana, lo constituyen las mujeres, por eso desde hace años suena el merenguito “ya que los hombres no pueden que gobiernen las mujeres”.
La política como la vida, no es estática, es circunstancial y como se está visualizando el panorama político en la República Dominicana, al igual que en otros países del continente, están ocurriendo sorpresas, muchas veces inesperadas, porque los ciudadanos y ciudadanas que habitan en los pueblos y son los que deciden hoy día, están siendo más inteligentes que los tradicionales políticos que en base a mentira y engaños, vendiéndole ilusiones y sueños inalcanzables y aunque le simulan un respaldo momentáneo, el día del juicio final que es el de las elecciones, le dan la estocada mortal y ahí se llevan la gran sorpresa, si no pregúntenselo a Miguel Vargas Maldonado.
Esos flamantes dirigentes peledeístas, deberían ser más respetuosos y agradecidos, pues quien lo ha hecho gente ha sido Leonel Fernández Reyna y al parecer se les ha olvidado que la doctora Margarita Cedeño de Fernandez es la esposa del Primer Mandatario, una dama que solo ha sabido brindarles sus afectos y apoyo, porque hasta de mensajera en muchas ocasiones le ha servido a esos que hoy día le critican y quieren descalificarla como candidata, cosa que no lograrán porque doña Margarita es una mujer guerrera, que no rehuye a sus principios y valores y que tiene la suficiente capacidad de respuesta para devolverle en el terreno que esos irrespetuosos, altaneros, arrogantes y prepotentes quieran y en todo caso, si doña Margarita decidiese renunciar al derecho que le asiste de aspirar a la Presidencia de la República, los únicos perjudicados serían esos mismos críticos porque quedarán fuera del poder.
Se han endiosado, se han embriagado de poder y últimamente muchos se han atrincherados para desafiar inmisericordemente el liderazgo del Presidente Leonel Fernández, pero eso es bueno que pase, porque así el Presidente tiene la oportunidad de escoger mejor a sus amigos y colaboradores para un futuro y sacudirse de aquellos que luego de haber ocupados posiciones en el tren gubernamental, haberse enriquecido haciendo buenos negocios, hoy día les han salido por sus venas, la ingratitud, la deslealtad, no sabiendo que lo más que les puede pasar es que Leonel les de de su propia medicina.
Margarita Cedeño de Fernández a nuestro juicio es una excelente candidata y en el libre juego de las ideas y el ambiente democrático que se vive dentro del Partido de la Liberación Dominicana, de seguro estará en el ruedo político y le corresponderá a la militancia en su momento escoger la candidata ó candidato que representará al PLD para las próximas elecciones presidenciales a celebrarse el 20 de Mayo del año próximo, ahora bien, nadie en el PLD por más años de militancia, por mas jerarquía que tenga, tiene el derecho de irrespetar y cercenar el derecho de las legítimas aspiraciones de Doña Margarita. Como dominicano me siento muy orgulloso de que mujeres de las condiciones de la doctora Cedeño de Fernández hayan decidido lanzarse al ruedo político en busca de la nominación presidencial.
¡Ah! Se me olvidaba recordarle a esos encumbrados dirigentes que quien tiene esos dos millones trescientos mil votos es sus bolsillos es Leonel Fernández y que al haber decidido no repostularse, tienen que pensar en dos cosas: Primero en la alterabilidad del poder entre PLD y PRD. Segundo que en su momento el presidente Leonel Fernández es el único que puede bajar línea y de seguro sería escuchado por todos sus seguidores que sí son leales y agradecidos.
El Viajero Digital