SANTO DOMINGO-El presidente Leonel Fernández intercedió de manera efectiva para la solución de la crisis diplomática que afectaba las relaciones entre Colombia, Ecuador y Venezuela, y puso el broche de oro a la XX Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno del Grupo de Río al solicitar que se dieran un abrazo las partes en conflicto.
El presidente dominicano proclamó que se deben buscar escenarios posibles para contribuir a recuperar la confianza "entre nosotros y un aporte para una paz duradera en Colombia y las mejores relaciones entre los vecinos de los países, principalmente bolivarianos".
En ese orden, el doctor Fernández, quien fungió como mediador entre los mandatarios colombiano, Álvaro Uribe, el ecuatoriano, Rafael Correa y el venezolano, Hugo Chávez, dijo que las palabras de este último en el cónclave ofrecían la oportunidad para que los demás países envueltos en la problemática dieran un paso hacia delante.
"Con mi intervención estoy recogiendo el espíritu de muchos de mis colegas. Aquí todos queremos contribuir con usted, con Colombia, queremos contribuir con Ecuador, con Venezuela, con todos, para que podamos vivir en relaciones armoniosas, fraternas y relaciones de amistad".
Dijo que no hay intención de ninguno de los países que componen el Grupo de Río de inmiscuirse para afectar la paz en Colombia, y que no hay interés para hacer causa común con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), sino la búsqueda de la forma de contribuir a la liberación de los rehenes.
"Lo que todos quisiéramos aquí es que todo termine con un abrazo de los presidentes de Venezuela, de Colombia, de Ecuador, conjuntamente con sus colegas latinoamericanos", insistió Leonel Fernández y sugirió a sus homólogos sudamericanos comprometerse a respetar los criterios y las normas internacionales y bajar el tono de las discusiones.
Luego los presidentes Chávez, Uribe y Correa se saludaron en medio de un cerrado aplauso de la concurrencia.
Más tarde el doctor Fernández leyó la declaración a que llegaron los mandatarios durante la reunión en torno al conflicto colombo-ecuatoriano.
La declaración de 11 puntos establece que son motivo de profunda preocupación los acontecimientos que tuvieron lugar el primero de marzo de este año en la frontera de Colombia y Ecuador.
También los gobernantes rechazan esa violación a la integridad territorial de Ecuador por parte de Colombia y que por consiguiente reafirman el principio de que todo territorio de un Estado es inviolable y no puede ser objeto de ocupación militar ni de otras medidas de fuerza tomadas por otro Estado, directa o indirectamente, cualquiera que fuera el motivo, aún de manera temporal.
También, se tomó nota de las disculpas que el Presidente Álvaro Uribe ofreció al gobierno y al pueblo de Ecuador, por la violación del territorio y la soberanía de ese país.
La declaración por los acontecimientos ocurridos en la frontera ecuatoriana dice que fueron registrados el compromiso del primer mandatario colombiano en nombre de su país de que los hechos ocurridos el primero de marzo no volverán a producirse en un futuro bajo ninguna circunstancia, en cumplimiento de lo que disponen los artículos 19 y 21 de la Carta de la Organización de Estados Americanos (OEA).
Destaca que se tomó nota de la decisión del presidente Rafael Correa de recibir la documentación ofrecida por el mandatario colombiano y que había llegado a poder del Gobierno de Colombia, luego del primero de marzo, a fin de que las autoridades judiciales ecuatorianas investiguen eventuales violaciones a la ley nacional de ese país.
"Recordamos también los principios, consagrados por el Derecho Internacional, de que el respeto a la soberanía, de abstención de la amenaza o el uso de la fuerza y de no injerencia en los asuntos internos de otros Estados, destacando que el artículo 19 de la Carta de la OEA prescribe que ningún Estado o grupo de Estados tiene el derecho de intervenir, directa o indirectamente, y sea cual fuere el motivo, en los asuntos internos o externos de cualquier otro", dice la declaración.
Además reiteraron el compromiso de combatir las amenazas a la seguridad de todos sus Estados, provenientes de la acción de grupos irregulares o de organizaciones criminales, en particular de aquellas vinculadas a actividades del narcotráfico.
Respaldaron la resolución aprobada por el Consejo Permanente de la OEA y exhortaron a las partes involucradas a buscar fórmulas de distensión, además contribuir a una solución satisfactoria entre las partes.
El Viajero Digital