Resulta chistoso que ahora, por asuntos meramente políticos, algunos sectores que aúpan el oficialismo, expresen malestar por los otorgamientos de contingentes u otros permisos de importación de rubros agrícolas, queriéndole atribuir responsabilidades al gobierno anterior, cuando ellos tienen siete años en funciones.
El Acuerdo que firmó el país el 5 de agosto de 2004 con los Estados Unidos y Centroamérica conocido por su sigla DR-CAFTA fue aprobado mediante Res. No. 357-05 del Congreso Nacional del 26 de agosto del 2005 y tuvo aplicación en marzo del 2007, o sea, casi tres años después del Presidente Fernández estar en ejercicio de su segundo mandato, para lo cual los funcionarios que dirigían las instituciones gubernamentales con responsabilidad en los temas de dicho Tratado se empeñaron en ponerlo en funcionamiento, llegando incluso a conseguir que el Congreso le aprobara modificaciones a las leyes operativas u orgánicas de esas instituciones, surgiendo así la ley Ley 424-06 de fecha 9-11-2006 conocida como ley de implementación del DR-CAFTA.
Con esa ley 424-06 se modifico: El Régimen de Propiedad Industrial, el Código Procesal Penal, el Régimen del Derecho de Autor, el Régimen de las Telecomunicaciones, el Régimen de Protección a los Agentes Importadores de Mercaderías y Productos, el Régimen de las Aduanas y el Régimen de Agricultura.
Las variaciones de todas esas leyes permitió la entrada en vigencia de este Acuerdo. Si el Tratado hubiese sido considerado malo por la cúpula peledeísta, con no haber efectuado una de estas variaciones legales o procesos administrativos indicados, hubiese sido suficiente para que no entrara en vigencia y pasara como ocurrió con el Acuerdo con Panamá, que aun habiéndose suscrito el 17 de julio del 1985, aprobado mediante Res. 15-87 del Congreso Nacional, fue el 2 noviembre del año 2003 cuando entró en vigencia.
La parte técnica que trabajó por el país, fue casi la misma que laboró en el DR-CAFTA, no así la parte dirigencial, debiéndose recordar que a este Acuerdo hay sectores que lo reconocen como el acuerdo de la Cuota Azucarera, por ser éste el producto local que mejor oportunidad tuvo.
Cabe señalar también, que las relaciones de los países llamados ACP, (África, Caribe, Pacífico) con Europa, sus exportaciones gozaban de preferencias unilaterales que otorgaba el viejo continente a sus antiguas colonias o a economías subdesarrolladas, estando vigente aún el acuerdo de Cotonú, que complementa el Acuerdo EPA, como se expresa en los primeros artículos de dicho Tratado.
Desde Europa llegan, libres de arancel o con menos tasas que las normales por el acuerdo: Los vinos, cerámicas, aceites de olivas, bebidas alcohólicas, papas, vehículos, zapatos y las confecciones, entre muchas más mercancías.
Otro aspecto importante a recordar es, que el surgimiento de estos Acuerdos de tratamiento similares a los productos entre los países firmantes, en vez de un Acuerdo de una vía como lo otorgaban antes las potencias occidentales, es producto del cambio de la política mundial, al desaparecer el eje socialista de Europa del Este. Feliz Navidad.
El Viajero Digital