A partir de hoy las secretarías dominicanas pasan a denominarse ministerios, decretó el presidente de la República, Leonel Fernández.
La medida tiene carácter transitorio hasta tanto el Congreso Nacional dé su aprobación y la convierta en definitiva, lo que debe ocurrir en no menos de seis meses.
Aunque cosmética en apariencia, la decisión es la base de una reorganización que contempla la desaparición y/o fusión de algunas dependencias de un gobierno lastrado por una densa burocracia, a la que se acusa de corrupta e ineficiente.
Entre los más frecuentes señalamientos al actual gobierno dominicano está la profusión de secretarios sin portafolio, que la oposición asegura fueron nombrados en un acto de clientelismo.
Esos cargos permanecen intocados en letra y espíritu, acorde con el decreto.
El Viajero Digital