Hace poco, sin querer, llegaron a mis manos unas fotografías espeluznantes, aunque no más que las que publican los diarios sobre las intoxicaciones de niños que ingieren el “desayuno escolar”.
Las fotos a que me refiero eran, precisamente, sobre el citado “desayuno”, pero vaya usted a ver qué significaban estas. Era una profesora sirviéndole un “pan vacío”, como dice el pueblo, a sus alumnos.
Al observar la foto detenidamente pregunté qué significaba eso. Y un amigo, de esos individuos que uno lega a querer como un hermano, me dijo que “ese es el desayuno escolar, eso es lo que le dan a los muchachos en la escuela”.
No perdí tiempo y reaccioné diciendo que si eso es así estamos frente a la mas grande estafa de que es víctima el gobierno. Perdón, quiero corregir, no es el gobierno, somos todos los dominicanos, sobre todo los contribuyentes.
La escuela a que me refiero, si mal no recuerdo, está ubicada en una comunidad rural del municipio de Yaguate, en San Cristóbal. Habría que ver, en consecuencia, que se le sirve a los muchos de la frontera o de la sierra.
Y eso que el Ministerio de Educación dice que se está gastando la friolera de RD$6 millones diarios en ese programa. De ser así estamos frente a una gran estafa y, tomando el cuenta lo que digo, algún día eso tendrá que ser auditado.
Creo que el gasto debía ser mucho mayor, pero siempre y cuando lo que reciban los niños valga la pena, no “pan vacío” y una leche contaminada. Digo contaminada, porque son recurrentes los reportes de intoxicaciones.
Por eso creo que no tiene desperdicios una propuesta hecha la semana pasada por el médico William Jana Tactuk para que el desayuno escolar sea puesto en manos de una comisión especial, presidida por el Ministerio de Salud.
Solo así habría garantía de que ese alimento no le haría daños a los muchachos y los alimentaría, primero porque -como dice el reputado médico- los componentes serían elegidos por personal calificado y los suplidores serían los mejores.
No creo, tampoco, que tenga resultado alguno la investigación autorizada hace unos días para determinar si hay manos criminales en los últimos incidentes, sobre todo el caso de Azua. Creo, es más, que Melanio Paredes debe dejar eso.
El Viajero Digital