Las gestiones en procurar de conciliar un acuerdo entre la emisora Z-101 y el empresario Félix Cabrera, radicado en Estados Unidos, ha comenzado dejar frutos y probablemente las partes lleguen a un acuerdo satisfactorio. Cabrera interpuso una demanda contra la estación y sui propietario, Bienvenido Rodríguez, así como en perjuicio de los comentaristas del Gobierno de la Mañana.
Los primeros que han intervenido son el presidente Leonel Fernández y el presidente del PRD, Miguel Vargas Maldonado, de modo que estamos hablando de los líderes de los principales partidos, o más bien jefes de los polos adversos del espectro político nacional. Cada uno ha actuado de manera separada, de acuerdo a lo explicado en fuentes ligadas a ambos dirigentes.
Por una parte, el presidente del PRD visitó la semana pasada por lo menos en 4 oportunidades a Cabrera, en su apartamento al final de la avenida Anacaona, en la capital. Coincidencialmente, y sin que sean parientes teniendo el mismo apellido, en el mismo edificio vive Neney Cabrera, hombre de confianza de Vargas.
Durante 2 días consecutivos, Vargas y Cabrera se reunieron largamente, actuando el presidente del PRD como mediador para que se llegue a un acuerdo que ponga fin a la litis con la gente de La Z. Se trata de una demanda millonaria radicada ante un tribunal de Nueva York.
Parece que el líder del PRD asumió el papel mediador, en parte por su cercanía y afectos con Alvarito Arvelo, actualmente enfermo y con quien logró que Cabrera se reuniera y hablaran, esto es antes de que el célebre comentarista anunciara los efectos causados en su organismo por el cáncer.
Esa mediación, aunque no alcanzó el acuerdo, por lo menos permitió limar las asperezas entre Cabrera y Arvelo y consiguió la apertura para que las partes pudieran acercarse en el futuro en procura de conciliar.
De estas reuniones con Vargas, de seguro que Cabrera informó al presidente Fernández, en una especie de “curarse en salud”, no fueran a ir con el chisme al Palacio de que él, que es hombre del primer mandatario, se estaba reuniendo con el líder de la oposición.
La mediación de Leonel Fernández
El jefe del Estado llamó a Palacio, hace unos días, al empresario Cabrera, al radiodifusor Rodríguez (que acudió acompañado de su esposa) y al director de la Z-101 y El Gobierno de la Mañana, Willy Rodríguez. Estuvo en el encuentro también, el consultor jurídico del Poder Ejecutivo, Abel Rodríguez del Orbe.
Todos hablaron en la reunión, por lo que esta se hizo extensa, mientras el vicepresidente, Rafael Alburquerque, hubo de esperar que concluyera el encuentro para despachar con el Presidente.
Fernández inició la reunión planteando que los había convocado en procura de que llegaran a un arreglo, bajo el entendimiento de que eso seria beneficioso para todos, porque una litis de esa naturaleza en tribunales norteamericanos no le haría nada bien a la imagen del país y del periodismo nacional.
Rodríguez del Orbe intervino después del Presidente, planteando que las partes involucradas en este caso saben muy bien hasta donde llegan sus derechos y relató que en varias ocasiones ha tenido que aconsejar a funcionarios que han querido hacer lo mismo que el empresario Cabrera “porque a los muchachos de la Z se les va la mano de vez en cuando”.
Cabrera defendió su iniciativa de demandar argumentando que en la emisora de Rodríguez y en el popular programa matinal se pasaron 2 meses diciendo que era lavador y narcotraficante, que le abrieron fuego al contrato de concesión y arrendamiento del Hotel Montaña con alegatos que ratificó son falsos y dejó caer que lo quisieron extorsionar exigiéndole un pago de US$10 mil mensuales a través del empresario George Nader para dejarlo tranquilo.
Bienvenido Rodríguez le reclamó que identificara quien lo había tratado de extorsionar desde El Gobierno de La Mañana y Cabrera ripostó señalando que a través de Nader, la esposa de uno de los principales comentaristas del espacio quedó en cenar en el restaurante Café Milano para recibir la primera entrega. Ahí intervino Rodríguez del Orbe manifestando que “si ya se mencionó a George Nader y se habla de la esposa de uno de los comentaristas, no hay que decir más nada”.
Aunque fueron vehementes en sus planteamientos, Cabrera y Bienvenido Rodríguez concluyeron en que no tienen nada personal entre ellos y dijeron que están prestos a conciliar, aunque ambos pusieron condicionalidades para el arreglo, principalmente en lo que respecta a quien paga los honorarios legales de los abogados de ambas partes.
Rodríguez planteó que cada quien pague a sus abogados, lo que Cabrera rechazó.
Intervino el Presidente y sugirió que cuando las partes concilien, hagan una rueda de prensa conjunta para anunciar los términos del acuerdo, y planteó que la Z publique un comunicado en los medios escritos como desagravio virtual a Cabrera y para que el país sepa de lo pactado.
En definitiva, no hubo nada concreto en esa reunión, a excepción del pacto entre las partes para reunirse nuevamente luego que estudien las condicionalidades con sus abogados.
Es interesante que el máximo liderazgo político se ha implicado en mediar entre las partes en este caso.
Parecería como que cada quien quisiera tener el éxito en la mediación.
Y aparenta que una litis de carácter privado se torna de carácter político, y si se quiere, hasta de Estado.
Hay que ver qué lectura le da cada quien a la mediación de Vargas Maldonado y Leonel Fernández en esto.
El Viajero Digital