La Republica Dominicana puede dar un gran salto si logra potencial todos los textos inéditos y la compilación completa sobre los acontecimientos que enriquecen la historia cuando se refiere a la aviación civil que data desde los años de 1900. El primer paso lo ha dado el actual Secretario de Estado y Director del Instituto Dominicano de Aviación Civil, doctor Alejandro Herrera, con la creación de la Comisión Editorial y el Museo de la Aviación, hay una gran dispersidad de documentos, leyes y escritos que sueltos no ayudan a la bibliografía criolla, uno que otros eventos que se realizan para conmemorar determinado acontecimiento pero se queda todo ahí. Investigando el tema, me he encontrado con legajos importantes que todos acumulados dan un rastro de todo el trayecto transcurrido con todas sus luces y sombras. La Conquista del aire, es titular de referencia un artículo encabezado sin autor del Listín Diario del 1 de julio del 1911. Una descripción del momento de quienes la civilización presentaba halagadora, ofreciendo glorias y laureles a los que habían alcanzado metas con descubrimientos o inventos y más la conquista del aire era imposible, o quien redujera a los endriagos del espacio; destacando que la tenacidad del hombre lograra que el fiero lo respetara. Un párrafo decía: ¡Ah! Pero los centauros danzan abajo en la tierra madre ceñidos a la muerte y atraen a los valerosos viajeros de las alturas fatalmente, para reírse en sus horribles agonías; y el conquistador de las alturas no cesa, no se intimida, no teme a la muerte, siempre que logre dominar absolutamente todas las furias unidas de la naturaleza inclemente. Francia ha visto morir a hijos suyos preclaros; Germania, ha llorado sobre la tumba de sus aviadores sangre de dolor; Perú que vió en Chávez a su gloria, tuvo la inmensa pena de que aquella gloria fuera un relámpago que cruzo fugaz por el cielo, para caer destrozado sobre, las roscas de la montaña; cuando las esperanzas se habían perdido del pleno dominio de ese espacio vacío y el articulo sin autor, prosigue para el final resaltar el origen del dominicano hijo de la Vega, que presento a las sociedades aeronáuticas de Norte America y les dice: “ahí está la máquina voladora, estúdiala”. ¿Será posible que resulte cierto lo que aseveran esos centros de aviación americanos? ¿Posible será que un dominicano no haya logrado la conquista del aire?
¿Santo Domingo ha vencido a los endriagos del espacio?.
Toda esa referencia se hacía sin mencionar el nombre de Zoilo Hermogenes García, quien había presentado un poliplano inventado por él y que a diferencia de los que se habían ideado en esa época de tablero plano por los hermanos Wright, el suyo era sentado, en una feria que se celebraba en los Estados Unidos. El escrito muy crudo y hacia muchas preguntas como ¿Quienes van tras ella? Al referirse a la gloria, Los predestinados, los locos que exponen sus vidas.
12 de Diciembre 1912.- En la Feria Aeronáutica de Long Island, New York, EE.UU., el hangar donde estaba el poliplano inventado por el Ing. vegano Zoilo H. García, en representación de la nación dominicana se quemó, destruyendo por completo el novedoso invento del quisqueyano. Este nefasto acontecimiento dio por terminado parte de su ilusión como inventor pionero de un estilo de avión. Nunca se supo las causas, fortuitas ó casuales, que motivaron el incendio. Nuestro país ha seguido con esa misma interrogante por varios siglos sin encontrar la verdadera explicación hasta por los propios descendientes de ese valioso dominicano que lo único que quería era guardar su invento para la gloria de su país, al no aceptar propuesta de compra, que de manera irónica lo dejo guardado en un hangar en Estados Unidos y de regreso a la República Dominicana, y en su ausencia se quemó en un hangar aunque si logró formar parte de la Asociación de Pilotos como socio honoríficos tal como cuenta su hija, Triana García, en una entrevista que le hice recientemente. A cien años de inicio de la Aviación Civil Dominicana, mucho se ha avanzado, a niveles muy próspero en este inicio del siglo 21, de ahí entonces que se desprende el interés del sector en que se produzca texto actuales con tantos inéditos que existen y que al final enriquecerían a la Bibliografía Dominicana. Hasta pronto. yolandatapia110810@hotmail.es
El Viajero Digital