Washington es como el juego de ajedrez de un gigante: sus múltiples e impresionantes monumentos y edificios históricos son como gigantescas “piezas” desplegadas aquí y allá en un amplio “tablero” urbano.
La capital de los Estados Unidos es, sin dudas, una de las grandes ciudades del mundo atrayendo a más de 20 millones de visitantes cada año que vienen a ver sus más de 100 sitios históricos y atracciones de primera categoría –y lo que resulta ideal para las familias con niños que viajan con un presupuesto: la mayoría de las atracciones se disfrutan con entrada gratis.
Grandes y chicos quedan impresionados con los monumentos de la capital por su inmensidad y belleza. Entre ellos se encuentran el Monumento a Jefferson – ubicado en el área del Tidal Basin, en el sur de la 15th Street, S.W. y rodeado de cerezos que florecen majestuosamente cada primavera, éste es uno de los monumentos más bellos de la capital. Debajo de una cúpula de mármol se encuentra una estatua de bronce de 19 pies de altura del tercer presidente de Estados Unidos, rodeada de frases de la Declaración de Independencia y otros famosos escritos de Jefferson. La entrada es gratis.
El Monumento a Washington es otro imperdible: un gran obelisco blanco que apunta al cielo –simbolizando los más altos ideales de la democracia. Tiene un elevador gratis que lleva a un pequeño observatorio a 555 pies de altura con vistas a toda la redonda. “Divino,” dijo Rebeca Torres de Nueva York, al disfrutar de la vista de la Explanada Nacional desde una de las ventanas en el tope del monumento. “En cuanto a vistas, esta no tiene rival.”
Otros monumentos incluyen el de Lincoln, que mira hacia el Monumento a Washington y el Capitolio. En su interior hay una estatua de 19 pies de Lincoln en mármol, al igual que escritos en las paredes del ex-presidente, quién liberó a los esclavos en Estados Unidos. La entrada es gratis.
La Explanada Nacional (National Mall) es ideal para las familias, Ubicada entre las avenidas Constitution e Independence, S.W., esta espléndida área verde se extiende por dos millas del Capitolio al Monumento a Washington –es un buen sitio para un picnic o para volar papalotes. A cada lado de la explanada, cerca del Capitolio, se encuentran bellos olmos de más de 200 años. Aquí también se encuentran varios de los museos del Smithsonian Institution (incluyendo el popular National Air & Space Museum, con su colección de aviones, cohetes y naves espaciales); y los Archivos Nacionales donde se puede ver la Declaración de la Independencia y otros documentos importantes.
El Capitolio, en uno de los dos extremos del National Mall, tiene al Senado y la Cámara de Representantes bajo su famosa cúpula blanca. Situado en un promontorio llamado “Capitol Hill”, el Capitolio ofrece paseos con guía gratis que incluyen el Salón de las Estatuas con monumentales estatuas procedentes de todos los estados del país.
Naturalmente, nadie se va de Washington sin ver a la Casa Blanca – Esta ha sido la residencia presidencial del país a partir de John Adams en el 1800. La mansión atraía típicamente a unos 4,500 visitantes por día pero después de los ataques terroristas del 11 de septiembre del 2001, por razones de seguridad, se permite la entrada solamente a grupos de 10 o más personas con permiso solicitado con anterioridad a través de senadores o congresistas. Los paseos gratuitos y sin guías son de martes a sábados de las 7:30 a.m. a las 12:30 p.m. y pueden ser cancelados en el último momento. Llame al 202-456-7041. La inmensa mayoría de los viajeros se tiene que conformar con vistas del exterior de la Casa Blanca y sus jardines pero ¡que vistas son!
Utra visita obligada para las familias es al Zoológico Nacional –un jardín de 163 acres con una inmensa variedad de animales. Ubicado en el 3001 Connecticut Avenue Northwest, el zoológico ofrece entrada gratis a grandes y chicos.
Aún otros puntos de interés en la capital en particular para familias con adolescentes incluyen la Librería del Congreso, considerada como la biblioteca más grande del mundo con más de 110 millones de libros y objetos en tres edificios; la Catedral Nacional, en las avenidas Massachusetts y Wisconsin, Northwest, una catedral episcopal en estilo gótico que le da la bienvenida a visitantes de todas las religiones y es la sexta catedral más grande del mundo, donde yace sepultado el presidente Woodrow Wilson y que tiene una magnífica vista de la ciudad desde la galería de observación de la catedral; y el Newseum en el 555 Pennsylvania Avenue Northwest. Este último es un museo dedicado a celebrar la práctica libre e historia del periodismo. Diseñado para ser divertido cuenta con actividades, quioscos interactivos y muestras (en total hay 14 galerías y 15 teatros).
Entre las exhibiciones de gran interés en sus siete pisos se encuentran cada una de las fotografías que han ganado el Premio Pulitzer –todas reunidas en una galería. Un teatro con efectos especiales incluyendo asientos que se mueven y sensación de aire y viento, ofrece una película en tercera dimensión que abarca grandes eventos noticiosos de los últimos 150 años. Quioscos interactivos les permiten a los visitantes probar varios roles del periodismo: fotógrafo, editor y presentador de noticias. Y una galería está dedicada a honrar a miembros de la prensa que murieron haciendo su trabajo de cubrir una noticia.
“Con frecuencia no pensamos mucho en la prensa –y en su rol crucial como protectora de la libertad, y simplemente compramos el periódico y lo leemos con el café matutino como si fuera algo común y corriente –cosa de todos los días”, dijo Jessica Walters, una visitante de Fairfax, Virginia. “Este museo es ideal para pensar sobre la labor y los sacrificios de los miembros de la prensa y celebrar nuestra democracia”.
El museo Newseum cuenta con un restaurante del famoso chef Wolfgang Puck y dos estudios de televisión. La entrada cuesta $21.95 a los adultos y $12.95 a los chicos de 7 a 18 años (los menores de siete años entran gratis).
A la hora de comer, pruebe el 14K Restaurant (1001 14th Street N.W.), con un café al aire libre y especialidades de la cocina norteamericana. Los precios son moderados. Para un almuerzo ligero, económico y rápido, vaya a las cafeterías de los museos del Smithsonian –el National Air & Space Museum, por ejemplo, tiene una con bellas vistas del Capitolio.
Washington D.C. cuenta con un sinnúmero de hoteles. Nosotros nos hospedamos en el Capital Hilton, cómodo –la cama parecía una nube -- y es muy céntrico, a dos cuadras de la Casa Blanca y cerca de monumentos y atracciones culturales de la capital al igual que tres estaciones de trenes subterráneos. Visite www.hilton.com.
Para informes sobre Washington D.C., visite www.destinationdc.com.
El Viajero Digital