Obidos, ubicada en una colina cerca del mar en el oeste de Portugal, a unos 80 kilómetros de Lisboa, parece tentar al viajero a viajar, como por máquina del tiempo, a la era medieval. Un destino menos conocido que Lisboa, o Fátima, Sintra y otras ciudades, es sin embargo, un encanto para el viajero conocedor.
La villa, con aproximadamente 4,000 habitantes, tiene una historia legendaria: se sabe que los fenicios hicieron comercio aquí, que los antiguos romanos se establecieron en el área (es posible que el nombre Obidos se derive del latín "oppidum" que significa citadela) y los Moros son, sin dudas, los responsables por su Castillo y las cuadras de casas blancas que se extienden por dos kilómetros, al igual que las murallas de Obidos.
En el Siglo XII, el Rey Alfonso Henriques conquistó a los Moros tomando posesión de Obidos. El Rey Alfonso II le regaló la villa a su esposa, la Reina Urraca, en el Siglo XIII, y desde ese entonces Obidos ha pertenecido a reinas de Portugal, dándosele el sobrenombre de "Villa de las Reinas".
Que ver: Un paseo por las sinuosas calles angostas de trazado medieval, bordeadas de casas blancas como si estuvieran recién lavadas y enjuagadas dos veces, y jardines escondidos tras murallas en la antigua zona de la medina es una forma maravillosa de pasar una mañana o tarde.
Los edificios y casas están adornados de buganvillas y otras flores y de vez en cuando de azulejos por lo cual un paseo por Obidos es ya de por sí un placer de clase mundial -¡no olvide su cámara!
"De todo lo que he visto en Portugal, este es mi sitio favorito," exclamó Shirley Monahan, una visitante de Nueva York. "No me canso de pasear por este pueblito."
No se pierda una caminata por el tope de las murallas para transportarse a otras eras y disfrutar de vistas de la villa y sus alrededores.
Entre los puntos de interés imperdibles se encuentran la Cruz de la Memoria, un monumento en honor al triunfo contra los Moros del Rey D. Alfonso Henriques, que se encuentra cerca de la entrada principal a la villa, la Puerta del Burgo que a su vez data del Siglo XIV, y cuenta con el oratorio a Nuestra Señora de la Piedad; y el acueducto de tres kilómetros de extensión construído en el Siglo XVI en la época de Doña Catalina de Austria.
La Iglesia de Santa María, la iglesia matriz de la villa fundada en el Siglo XII y reconstruída en el Siglo XVI merita una visita de una hora. La iglesia cuenta con una elegante tumba renacentista de Juan de Noronha que data del 1525, y que nuestro guía, José, nos dijo era "una de las más bellas en todo Portugal." De mucho interés en la iglesia también es un retablo de Santa Catalina pintado en el 1661 por Josefa de Obidos, una de las primeras mujeres portuguesas en realizar este tipo de labor, José nos explicó.
También sobresaliente en la Iglesia de Santa María es su bello revestimiento en azulejería barroca que data del 1696. La iglesia estaba adornada con unas rosas rojas preciosas y fragantes durante nuestra visita.
El imponente Castillo de Obidos en la antigua Plaza de Armas es otra visita obligada. Durante su historia el Castillo ha sido ligado a los destinos de los Caballeros Templarios de las Cruzadas, y a través de los siglos ha servido como cuartel militar, Palacio Real y de Gobernadores. Reconstruído y adaptado como hotel en el 1950, fue la primera posada histórica del país.
Durante sus paseos por la villa, visitando iglesias, galerías de arte y tiendas de souvenirs, haga uno que otro paréntesis en algún café al aire libre para deleitarse con la bebida típica local, la ginjinha, un licor elaborado de fresas parecidas a las cerezas, y por supuesto, no se pierda probar algunos de los deliciosos vinos portugueses.
Museos para visitar: Obidos cuenta con varios museos de interés al viajero incluyendo el Museo Municipal de Obidos con muestras sobre la historia de la villa y obras de artistas portugueses incluyendo a Josefa de Obidos y Andrés Reinoso. Otros museos incluyen el Museo Parroquial con exhibiciones temporarias de arte sacro y el Museo Abilio de Mattos y Silva con pinturas y trabajos de este artista nativo de la villa.
Donde comer: Deléitese con especialidades portuguesas en el Restaurante Lidador, Rua Direita número 19. Entre las delicias que puede degustar se encuentran arroz con mariscos y puerco a la Obidos. Otro magnifico lugar es el Restaurante Adego do Ramada en Travessa Josefa de Obidos número 3. Las especialidades aquí incluyen pescados y carnes a la parrilla.
Donde hacer compras: Obidos cuenta con muchas tiendas de regalos y es divertido ir de una a otra para hacer sus compras. Para productos artesanales y vinos, vaya a Casa Dos, Rua Direita número 62, 66 y 68, pues tienen un excelente surtido de esas mercancías.
Donde dormir: Muchas personas vienen a Obidos en gira de sólo un día desde Cascais y otros puntos de Portugal, pero la villa merita pasarse aunque sea una noche. La Hospedaria Louro es un buen alojamiento con 22 habitaciones y una suite, restaurante, piscina y jardines. Está ubicada en la Rua de Antiga Estrada Real número 2. Para informes, visite www.hospedarialouro.com.
Donde obtener mayor información: En el mismo Obidos hay una magnífica Oficina de Información Turística a unos pasos de la entrada principal de la villa. Allí puede obtener un mapa gratuíto con los puntos de interés principales marcado. Para informes antes de viajar, visite www.visitportugal.com.
Donde obtener mayor información: En el mismo Obidos hay una magnífica Oficina de Información Turística a unos pasos de la entrada principal de la villa. Allí puede obtener un mapa gratuíto con los puntos de interés principales marcado. Para informes antes de viajar, visite www.visitportugal.com.
El Viajero Digital