Venezuela lanzó este martes una advertencia contundente a las aerolíneas internacionales que suspendieron temporalmente sus operaciones hacia el país, otorgándoles un plazo de 48 horas para retomar sus vuelos o, de lo contrario, enfrentar la revocación definitiva de sus permisos de operación.
La información fue confirmada por fuentes del Ministerio de Transporte venezolano, que solicitaron mantener el anonimato.
La medida surge después de que al menos siete aerolíneas las españolas Iberia y Air Europa, la portuguesa TAP, la colombiana Avianca, la brasileña GOL, la chilena Latam y Turkish Airlines anunciaran entre el sábado y el lunes la suspensión de sus conexiones con Venezuela.
Esta decisión se produjo tras una alerta de la Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos, que advirtió a la aviación civil sobre un “aumento de la actividad militar” en Venezuela y el Caribe.
“Tras una reunión ayer entre representantes del gobierno y las aerolíneas, se les entregó una medida para la restitución de los vuelos en 48 horas. Si no, será revocado el permiso de vuelo permanente para el país”, explicó la fuente oficial.
Mientras tanto, las aerolíneas venezolanas Láser y Estelar reprogramaron sus vuelos hacia Madrid, inicialmente pausados durante esta semana, aunque mantienen operaciones hacia otros destinos.
Sin embargo, fuentes del sector aeronáutico indicaron a la agencia AFP que las suspensiones internacionales podrían prolongarse hasta el 1º de diciembre, excepto Turkish Airlines, que anunció que su pausa operativa se extendería hasta el 28 de noviembre.
La alerta emitida por la FAA el pasado viernes instó a las aeronaves a “extremar la precaución” al sobrevolar el espacio aéreo venezolano, citando “el empeoramiento de la seguridad y el aumento de la actividad militar en Venezuela y sus alrededores”.
Esta advertencia coincide con el despliegue en el Caribe del portaviones más grande del mundo, acompañado de una flotilla de buques de guerra y aviones de combate enviados por Estados Unidos para fortalecer operaciones antidrogas.
El gobierno venezolano, encabezado por Nicolás Maduro, ha denunciado el movimiento militar como una “amenaza” destinada —según afirma— a provocar su derrocamiento.
En un nuevo capítulo de tensiones, Washington acusó a Maduro de liderar el supuesto “Cartel de los Soles” y designó el lunes a esta estructura como un grupo terrorista, medida que Caracas rechazó de inmediato calificándola como una “ridícula patraña”.
Desde septiembre, las fuerzas estadounidenses han atacado más de 20 embarcaciones presuntamente vinculadas al narcotráfico en el mar Caribe y el Pacífico oriental, acciones que han dejado al menos 83 personas fallecidas, según fuentes militares norteamericanas.
En este clima de confrontación diplomática y militar, la incertidumbre aérea crece, dejando en suspenso a miles de pasajeros y tensando aún más las ya frágiles relaciones entre Venezuela y las principales aerolíneas internacionales.

