Irán busca apoyo internacional mientras negocia el fin de la guerra con Estados Unidos

 Teherán/Washington, 3 de mayo. –

En medio de una guerra que ha tensado al límite el equilibrio geopolítico en Oriente Medio, la diplomacia vuelve a abrirse paso como la única vía posible. Este domingo, el canciller iraní Abbas Araqchi sostuvo una conversación telefónica con su homólogo español, José Manuel Albares, en un gesto que refleja la intensa actividad diplomática que rodea las negociaciones en curso con Estados Unidos.

La llamada, solicitada por Teherán, sirvió para que Araqchi expusiera en detalle el estado de las conversaciones que buscan poner fin al conflicto. Desde Madrid, Albares reiteró el respaldo de España a una salida negociada, insistiendo en la necesidad de sostener el diálogo como herramienta para alcanzar una paz duradera.

Ambas partes confirmaron el intercambio. Mientras fuentes españolas subrayaron el apoyo a la diplomacia, el Ministerio de Exteriores iraní destacó que los dos ministros analizaron no solo el conflicto, sino también el panorama internacional y las relaciones bilaterales.

 En ese contexto, Araqchi defendió lo que calificó como un “enfoque responsable” de la República Islámica para garantizar la estabilidad regional, al tiempo que detalló los esfuerzos de su país para poner fin a lo que denominó una guerra “impuesta” por Washington y sus aliados.

La conversación con España forma parte de una ofensiva diplomática más amplia. En los últimos días, el jefe de la diplomacia iraní ha contactado también con figuras clave como Badr al Busaidi, Johann Wadephul y Mauro Vieira, en un intento por consolidar apoyos internacionales que faciliten una salida negociada al conflicto.

En paralelo, el intercambio de propuestas entre Washington y Teherán continúa. Irán confirmó que ha remitido, a través de Pakistán, un ambicioso plan de 14 puntos que contempla el fin de la guerra en un plazo de 30 días, una propuesta más acelerada que la planteada por Estados Unidos, que apuesta por un alto el fuego de dos meses.

El portavoz iraní Esmail Baqaei informó este domingo que ya han recibido la respuesta estadounidense, actualmente bajo análisis por las autoridades de Teherán.

 El contenido de la propuesta iraní revela la profundidad de las demandas: garantías de no agresión, retirada de fuerzas estadounidenses de zonas cercanas, levantamiento del bloqueo naval, liberación de activos congelados y el fin de las sanciones.

Además, el plan incluye indemnizaciones por los daños de la guerra y la extensión del cese de hostilidades a otros frentes, como el de Líbano. También propone la creación de un nuevo mecanismo de seguridad para el estratégico estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo.

Mientras las armas aún no callan, los contactos diplomáticos se intensifican. Entre llamadas, propuestas y respuestas, la comunidad internacional observa con cautela un proceso que podría redefinir el equilibrio en la región y, quizás, abrir la puerta a una paz largamente esperada.

 

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