
Rafael Castro 26 de agosto
Santo Domingo, RD.
La Empresa Distribuidora de Electricidad del Este (EDEEste) inició el despliegue de 145 mil medidores inteligentes, una iniciativa que marca un nuevo paso en la modernización de la gestión comercial y operativa del servicio eléctrico en la región Este del país.
El proyecto busca transformar de manera progresiva la forma en que la distribuidora mide, supervisa y administra el consumo de sus clientes, mediante la incorporación de herramientas de telemedición y telegestión que permitirán obtener información más precisa y oportuna sobre el comportamiento de la demanda.
La instalación de los nuevos equipos comenzó en el municipio de Higüey, donde fueron priorizados sectores en los que las dificultades de acceso hacen más compleja la lectura convencional de los medidores. Posteriormente, el programa será extendido a otros centros técnicos de la región Este y a distintas zonas de Santo Domingo.
Una red eléctrica cada vez más digital
Los nuevos medidores representan un cambio significativo frente al sistema tradicional, debido a que permiten realizar las lecturas de forma remota y transmitir información relacionada con el consumo y determinados eventos asociados al funcionamiento del equipo y del suministro eléctrico.
Con esta tecnología, EDEEste podrá contar con información en tiempo real o con mayor rapidez para fortalecer sus procesos comerciales y operativos, identificar posibles irregularidades y orientar con mayor precisión las inspecciones técnicas que se realizan en el terreno.
Durante la fase inicial desarrollada en Higüey, el sistema ya ha permitido detectar posibles intentos de manipulación de los medidores. Estos eventos quedan registrados con fecha y hora y son enviados al sistema para su posterior comprobación técnica, lo que aumenta la trazabilidad de las actuaciones y reduce la dependencia de inspecciones exclusivamente presenciales.
El cliente tendrá mayor información
Uno de los principales objetivos del programa es que los beneficios de la digitalización también lleguen directamente a los usuarios.
A medida que avance la implementación, los clientes podrán disponer de información más detallada sobre su consumo diario, semanal y mensual, además de consultar su comportamiento histórico y determinados eventos relacionados con el servicio.
La disponibilidad de estos datos permitirá a los usuarios comprender mejor las variaciones en su consumo y en sus facturas, al tiempo que facilitará el análisis y la atención de reclamaciones.
La empresa considera que el acceso a una información más precisa puede contribuir a que los consumidores administren de manera más eficiente el uso de la electricidad y adopten medidas para controlar su demanda.
Cortes y reconexiones a distancia
Otro de los cambios que introduce la medición inteligente está relacionado con determinadas operaciones comerciales que podrán ejecutarse de manera remota.
Entre ellas figuran los procesos de corte y reconexión del servicio. Una vez que un cliente haya regularizado su situación comercial, la reconexión podrá realizarse a distancia, sin que sea necesario movilizar una brigada hasta el inmueble.
La medida permitirá reducir los tiempos de respuesta, optimizar los recursos operativos y mantener un registro digital de las operaciones realizadas.
De esta manera, la distribuidora avanza hacia un esquema en el que buena parte de las gestiones puedan ser monitoreadas y ejecutadas mediante sistemas tecnológicos, disminuyendo desplazamientos y haciendo más eficiente la utilización de las brigadas.
Prioridad para las zonas con mayores pérdidas
Durante esta primera etapa, EDEEste concentrará una parte importante de la instalación de los medidores inteligentes en circuitos y sectores que presentan mayores niveles de pérdidas no técnicas.
La estrategia responde a la intención de aprovechar la tecnología allí donde puede generar un mayor impacto en la eficiencia de la gestión y en la sostenibilidad del servicio eléctrico.
La empresa tiene previsto ampliar progresivamente esta infraestructura hasta avanzar hacia un modelo de distribución con mayores niveles de digitalización, automatización y gestión remota.
“Nuestro propósito es avanzar hacia una empresa cada vez más orientada a la telegestión. Queremos utilizar la tecnología no solamente para reducir las pérdidas, sino también para ofrecer al cliente más información, mayor control y una mejor experiencia con su servicio eléctrico”, explicó la empresa.
Con el despliegue de los 145 mil medidores, EDEEste procura colocar la información y la tecnología en el centro de su estrategia de modernización, con la expectativa de mejorar la supervisión del sistema, detectar irregularidades de manera más oportuna, agilizar las operaciones y ofrecer a los usuarios nuevas herramientas para conocer y administrar su consumo energético.
El proyecto constituye, además, un paso hacia una gestión del servicio eléctrico más digital, transparente y eficiente, en la que la capacidad de obtener y procesar información de manera remota permita tomar decisiones con mayor precisión y responder con mayor rapidez a las necesidades de los clientes.


