{"id":7024,"date":"2026-08-05T15:09:03","date_gmt":"2026-08-05T19:09:03","guid":{"rendered":"https:\/\/elviajero.com.do\/?p=7024"},"modified":"2026-08-05T15:09:10","modified_gmt":"2026-08-05T19:09:10","slug":"emergentes-en-el-planeta-de-los-partidos-dominicanos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elviajero.com.do\/index.php\/2026\/08\/05\/emergentes-en-el-planeta-de-los-partidos-dominicanos\/","title":{"rendered":"Emergentes en el planeta de los partidos dominicanos"},"content":{"rendered":"<p>Por: Alejandro Santos<\/p>\n<p>Las opciones pol\u00edticas emergentes no surgen de la nada. Algo sucede antes que prepara el terreno y hace posible su aparici\u00f3n.<\/p>\n<p>El notorio proceso de deterioro de los partidos pol\u00edticos dominicanos est\u00e1 contribuyendo al surgimiento de figuras \u201cemergentes\u201d como Alofoke, Rafi Trujillo, el Cobrador y otras que, apoyadas en su notoriedad y en sus habilidades comunicativas, comienzan a entrar en un ruedo pol\u00edtico tradicionalmente controlado por las organizaciones partidarias.<\/p>\n<p>No se trata solamente de las aspiraciones personales de determinadas figuras. Estamos frente a una manifestaci\u00f3n del vac\u00edo que van dejando los partidos y de la disposici\u00f3n de un segmento de la poblaci\u00f3n \u2014especialmente de la juventud\u2014 a considerar opciones surgidas fuera de las estructuras tradicionales.<\/p>\n<p>Los partidos siguen siendo la principal v\u00eda para construir liderazgos, organizar movimientos y alcanzar posiciones electivas. Para entrar al planeta de la pol\u00edtica hab\u00eda que integrarse a una organizaci\u00f3n, participar en sus organismos y recorrer una larga trayectoria hasta alcanzar reconocimiento.<\/p>\n<p>La era digital viene cambiando ese recorrido. Ahora una persona puede construir primero una audiencia, convertirse en una figura influyente y despu\u00e9s intentar transformar esa popularidad en una propuesta pol\u00edtica. El algoritmo puede colocar en pocos meses a una figura en el centro de atenci\u00f3n que a un dirigente tradicional le tomar\u00eda a\u00f1os conquistar.<\/p>\n<p>Antes, los partidos produc\u00edan a sus l\u00edderes y luego los proyectaban hacia la sociedad. Ahora, las plataformas digitales pueden producir primero una figura y obligarla despu\u00e9s a buscar un partido, una estructura territorial y un programa de gobierno.<\/p>\n<p>El conocimiento de una personaje aparece ahora como representaci\u00f3n que se anticipa a una estructura partidaria.Se invierte as\u00ed la manera tradicional de entrar a la pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Ese cambio no tendr\u00eda las mismas consecuencias si los partidos conservaran intactas su credibilidad y su capacidad de representaci\u00f3n. El problema consiste en que la influencia de las plataformas coincide con un proceso de desgaste de las organizaciones pol\u00edticas.<\/p>\n<p>La trayectoria de incumplimientos, el deterioro institucional y el mantenimiento de un modelo econ\u00f3mico que acude reiteradamente al endeudamiento han contribuido a profundizar el desencanto. Mientras aumentan las obligaciones financieras del Estado, permanece la posibilidad de colocar nuevos impuestos sobre una poblaci\u00f3n que no percibe mejoras proporcionales en los servicios p\u00fablicos ni soluciones duraderas a sus principales problemas.<\/p>\n<p>Quienes dirigen la pol\u00edtica dominicana parecen no advertir que el modelo se aproxima a un punto de agotamiento. Cada vez queda menos espacio para aumentar impuestos con el prop\u00f3sito de sostener el pago de la deuda y unos gastos corrientes cargados de n\u00f3minas improductivas, duplicidad de instituciones y privilegios pol\u00edticos.<\/p>\n<p>La poblaci\u00f3n observa que los gobiernos cambian, pero muchos problemas permanecen. El costo de la vida, la inseguridad, las deficiencias de los servicios p\u00fablicos, el desorden migratorio, la desigualdad y la falta de oportunidades contin\u00faan presentes mientras los partidos concentran gran parte de sus energ\u00edas en alcanzar o conservar el poder.<\/p>\n<p>Las batallas electorales tambi\u00e9n han llevado a las organizaciones a utilizar m\u00e9todos cada vez m\u00e1s agresivos de descalificaci\u00f3n. En algunos casos, esas confrontaciones han contribuido a revelar verdades ocultas y manejos corruptos, pero tambi\u00e9n han fortalecido la percepci\u00f3n de que los partidos se conocen profundamente entre ellos y solo denuncian determinadas irregularidades cuando dejan de compartir el poder.<\/p>\n<p>Las encuestas comienzan a ofrecer se\u00f1ales de que en Rep\u00fablica Dominicana existe un electorado menos atado a las lealtades partidarias.<\/p>\n<p>La encuesta Gallup-Diario Libre de mayo de 2026 coloc\u00f3 al Partido Revolucionario Moderno en el primer lugar de la simpat\u00eda partidaria con un 30.4 %, seguido por un 23.5 % que respondi\u00f3 no simpatizar con ninguna organizaci\u00f3n. La Fuerza del Pueblo obtuvo un 19.6 % y el Partido de la Liberaci\u00f3n Dominicana un 19.5 %.<\/p>\n<p>El dato m\u00e1s revelador no consiste solamente en que ninguna organizaci\u00f3n alcanza por s\u00ed sola la mayor\u00eda de la simpat\u00eda partidaria. La principal advertencia es que el segundo espacio m\u00e1s grande no lo ocupa un partido, sino la ausencia de partido.<\/p>\n<p>Otra medici\u00f3n de ACD Media encontr\u00f3 que un 54.5 % de los consultados no simpatizaba con ninguna organizaci\u00f3n. M\u00e1s del 40 % tambi\u00e9n afirm\u00f3 no tener \u201cninguna confianza\u201d en el PRM, la Fuerza del Pueblo y el PLD.<\/p>\n<p>En abril de 2024, la encuesta Mark Penn\/Stagwell\/Noticias SIN hab\u00eda registrado que un 39 % de los entrevistados no simpatizaba con ning\u00fan partido. Incluso en medio de una campa\u00f1a electoral, una proporci\u00f3n considerable del electorado permanec\u00eda fuera de las identidades partidarias.<\/p>\n<p>Los porcentajes no deben compararse como si formaran una misma serie, porque las encuestas utilizaron preguntas y metodolog\u00edas diferentes. Sin embargo, todas coinciden en algo: existe una parte importante de la sociedad dominicana que no se siente representada por ninguna de las principales organizaciones.<\/p>\n<p>Una referencia de la Comisi\u00f3n Econ\u00f3mica para Am\u00e9rica Latina y el Caribe tambi\u00e9n ha situado alrededor del 24 % la confianza de los dominicanos en los partidos pol\u00edticos.<\/p>\n<p>Esto significa que una persona puede votar circunstancialmente por un candidato sin sentirse identificada con el partido que lo presenta. Se apoya al liderazgo, pero no necesariamente a la organizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>A esas mediciones se agrega la abstenci\u00f3n registrada en las elecciones presidenciales y congresuales de 2024. Alrededor del 46 % de las personas inscritas no vot\u00f3 en el nivel presidencial, uno de los porcentajes m\u00e1s altos de las \u00faltimas d\u00e9cadas, aunque tambi\u00e9n influy\u00f3 la baja participaci\u00f3n de los dominicanos empadronados en el exterior.<\/p>\n<p>No toda abstenci\u00f3n constituye un rechazo a los partidos ni toda persona sin simpat\u00eda partidaria est\u00e1 dispuesta a respaldar una figura emergente. Pero cuando las encuestas y los resultados electorales reflejan simult\u00e1neamente distanciamiento, desconfianza y menor identificaci\u00f3n, se comienza a configurar un terreno favorable para la aparici\u00f3n de alternativas inesperadas.<\/p>\n<p>Este fen\u00f3meno no es exclusivo de Rep\u00fablica Dominicana. Am\u00e9rica Latina ha demostrado que el desgaste de los partidos puede permitir que figuras inicialmente consideradas extravagantes, improvisadas o sin posibilidades terminen disputando o alcanzando el poder.<\/p>\n<p>Javier Milei pas\u00f3 de ser un economista conocido por sus intervenciones en programas de televisi\u00f3n a construir un movimiento que lo llev\u00f3 a la Presidencia de Argentina.<\/p>\n<p>Su discurso contra la \u201ccasta\u201d, en medio de una inflaci\u00f3n desbordada y del agotamiento de las fuerzas tradicionales, convirti\u00f3 la indignaci\u00f3n social en una propuesta electoral. En 2023 gan\u00f3 la segunda vuelta con un 55.65 % de los votos.<\/p>\n<p>Milei demostr\u00f3 que la notoriedad medi\u00e1tica puede transformarse en poder cuando coincide con una crisis econ\u00f3mica, un discurso diferenciador y una estructura electoral. No se limit\u00f3 a cuestionar a los partidos: present\u00f3 una explicaci\u00f3n sencilla de la crisis, identific\u00f3 a los responsables y ofreci\u00f3 un camino diferente.<\/p>\n<p>Nayib Bukele no fue un outsider absoluto. Hab\u00eda sido alcalde dentro del FMLN, pero logr\u00f3 romper con esa organizaci\u00f3n, colocarse frente a todo el sistema y presentarse como una alternativa a ARENA y al FMLN, los dos partidos que hab\u00edan dominado El Salvador desde el final de la guerra civil.<\/p>\n<p>Mediante una intensa utilizaci\u00f3n de las redes sociales, una imagen de renovaci\u00f3n y un discurso concentrado en la corrupci\u00f3n y la inseguridad, Bukele gan\u00f3 la Presidencia en 2019 y levant\u00f3 alrededor de su liderazgo el movimiento Nuevas Ideas.<\/p>\n<p>Su aparici\u00f3n no solamente desplaz\u00f3 a los partidos dominantes, sino que reorganiz\u00f3 el sistema pol\u00edtico salvadore\u00f1o.<\/p>\n<p>El caso de Bukele tambi\u00e9n contiene una advertencia. Un emergente puede renovar el sistema, pero tambi\u00e9n puede concentrar el poder alrededor de su figura, debilitar los contrapesos y convertir su organizaci\u00f3n en una prolongaci\u00f3n de su liderazgo personal.<\/p>\n<p>Jimmy Morales representa uno de los antecedentes m\u00e1s cercanos a la entrada de figuras del entretenimiento en la pol\u00edtica. Antes de ser candidato era conocido como actor y comediante en Guatemala.<\/p>\n<p>Su oportunidad apareci\u00f3 en medio del esc\u00e1ndalo de corrupci\u00f3n conocido como La L\u00ednea, que provoc\u00f3 la ca\u00edda del gobierno de Otto P\u00e9rez Molina. Morales se present\u00f3 como una figura ajena a la corrupci\u00f3n tradicional y gan\u00f3 la segunda vuelta de 2015 con un 67.44 % de los votos.<\/p>\n<p>Su victoria demostr\u00f3 que la popularidad y el rechazo al sistema pueden llevar a una celebridad hasta la Presidencia. Su desempe\u00f1o posterior tambi\u00e9n evidenci\u00f3 que la condici\u00f3n de outsider no garantiza capacidad administrativa, integridad ni transformaci\u00f3n institucional.<\/p>\n<p>Rodolfo Hern\u00e1ndez, empresario y exalcalde de Bucaramanga, construy\u00f3 en Colombia una candidatura alrededor del discurso anticorrupci\u00f3n y de una efectiva estrategia de comunicaci\u00f3n digital.<\/p>\n<p>Conocido como el \u201crey de TikTok\u201d, desplaz\u00f3 a candidatos respaldados por estructuras tradicionales y lleg\u00f3 a la segunda vuelta presidencial de 2022. Obtuvo m\u00e1s de 10.6 millones de votos y qued\u00f3 relativamente cerca de Gustavo Petro.<\/p>\n<p>Su campa\u00f1a prob\u00f3 que las redes pueden sustituir parcialmente los m\u00edtines, la propaganda convencional y la organizaci\u00f3n territorial durante el proceso de crecimiento de una candidatura.<\/p>\n<p>Pedro Castillo, en Per\u00fa, mostr\u00f3 que los emergentes no siempre son productos del algoritmo. Era un maestro rural y dirigente sindical desconocido por amplios sectores urbanos, pero consigui\u00f3 representar a poblaciones del interior que se sent\u00edan ignoradas por Lima y por las \u00e9lites nacionales.<\/p>\n<p>Castillo gan\u00f3 la Presidencia en 2021, pero gobern\u00f3 sin una estructura s\u00f3lida, sin una coalici\u00f3n estable y con grandes dificultades para formar equipos. Su mandato termin\u00f3 en diciembre de 2022 despu\u00e9s de que intentara disolver el Congreso.<\/p>\n<p>Su experiencia dej\u00f3 una de las principales lecciones alrededor de los emergentes latinoamericanos: la debilidad de los partidos que facilita la llegada de una figura al poder puede convertirse despu\u00e9s en la debilidad institucional que le impida gobernar.<\/p>\n<p>Franco Parisi, en Chile, representa al emergente que no conquista la Presidencia, pero logra construir una corriente electoral digital. En 2021 obtuvo alrededor del 13 % de los votos y en 2025 volvi\u00f3 a colocarse en tercer lugar, acerc\u00e1ndose al 20 %.<\/p>\n<p>Su permanencia demuestra que una comunidad digital puede transformarse en una base pol\u00edtica relativamente estable.<\/p>\n<p>Los emergentes latinoamericanos tienen or\u00edgenes e ideolog\u00edas diferentes. Milei surgi\u00f3 desde el liberalismo radical; Castillo desde la izquierda rural; Bukele desde un liderazgo personalista; Morales desde el entretenimiento; Hern\u00e1ndez desde el empresariado y Parisi desde la comunicaci\u00f3n digital.<\/p>\n<p>El elemento que los une no es la ideolog\u00eda, sino su capacidad para interpretar el descontento, presentarse como figuras diferentes y convencer a una parte del electorado de que los partidos tradicionales son responsables de los problemas que prometen solucionar.<\/p>\n<p>Sin embargo, ninguno lleg\u00f3 demasiado lejos dependiendo \u00fanicamente de su popularidad. Todos necesitaron crear, utilizar o tomar prestado un veh\u00edculo electoral.<\/p>\n<p>El algoritmo puede construir una audiencia, pero todav\u00eda se requiere una organizaci\u00f3n para inscribir candidaturas, movilizar electores, defender los votos, presentar representantes y participar en las elecciones.<\/p>\n<p>La aparici\u00f3n de figuras como Alofoke, Rafi Trujillo o el Cobrador no significa necesariamente que posean la preparaci\u00f3n, el equipo o las propuestas necesarias para gobernar. Su presencia revela, principalmente, que existe una parte de la sociedad dispuesta a escuchar cualquier alternativa que se presente como diferente.<\/p>\n<p>El problema no consiste en que esas figuras decidan participar en pol\u00edtica. En una democracia todos tienen derecho a aspirar.<\/p>\n<p>La verdadera preocupaci\u00f3n deber\u00eda encontrarse en las razones por las cuales sus propuestas o insinuaciones pueden despertar receptividad entre ciudadanos que ya no se sienten representados por las organizaciones establecidas.<\/p>\n<p>Ah\u00ed se encuentra la oportunidad de los emergentes. No necesariamente porque hayan demostrado que pueden gobernar mejor, sino porque los partidos han dejado de convencer a una parte importante de la ciudadan\u00eda de que todav\u00eda pueden hacerlo.<\/p>\n<p>La popularidad digital, sin embargo, no debe confundirse con capacidad pol\u00edtica. Gobernar exige conocimientos, equipos, planificaci\u00f3n, organizaci\u00f3n, dominio institucional y capacidad para tomar decisiones complejas.<\/p>\n<p>Un mill\u00f3n de seguidores puede convertir a una persona en una figura influyente, pero no constituye por s\u00ed solo un programa de gobierno.<\/p>\n<p>Tampoco toda audiencia se transforma autom\u00e1ticamente en electorado. Un seguidor puede consumir contenidos por entretenimiento, curiosidad o identificaci\u00f3n personal sin estar dispuesto a depositar un voto.<\/p>\n<p>La primera prueba de cualquier emergente consiste en convertir la atenci\u00f3n digital en confianza pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Los partidos cometer\u00edan un grave error si respondieran a esas figuras \u00fanicamente con burlas o descalificaciones. Cuanto m\u00e1s intenten ignorarlas, m\u00e1s podr\u00edan fortalecer la percepci\u00f3n de que defienden un sistema cerrado que teme la aparici\u00f3n de competidores.<\/p>\n<p>La mejor respuesta no consiste en atacar a los emergentes, sino en corregir las causas que los hacen posibles: renovar sus liderazgos, democratizar sus estructuras internas, rendir cuentas, integrar a la juventud, presentar propuestas cre\u00edbles y recuperar la conexi\u00f3n con una sociedad que ha cambiado.<\/p>\n<p>Los emergentes todav\u00eda no representan el final de los partidos dominicanos, pero constituyen una seria advertencia. Las encuestas muestran que el espacio de los ciudadanos sin identificaci\u00f3n partidaria es suficientemente amplio para alterar el panorama electoral si aparece una figura capaz de interpretarlo.<\/p>\n<p>Cuando los partidos dejan de producir esperanza, la ciudadan\u00eda comienza a buscarla fuera de ellos. Y cuando ese vac\u00edo coincide con el dominio de las plataformas digitales, el algoritmo puede terminar levantando al liderazgo que los partidos fueron incapaces de producir.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Alejandro Santos Las opciones pol\u00edticas emergentes no surgen de la nada. 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