{"id":7123,"date":"2026-08-11T19:46:57","date_gmt":"2026-08-11T23:46:57","guid":{"rendered":"https:\/\/elviajero.com.do\/?p=7123"},"modified":"2026-08-11T19:49:21","modified_gmt":"2026-08-11T23:49:21","slug":"mas-provincias-o-un-estado-que-funcione-mejor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elviajero.com.do\/index.php\/2026\/08\/11\/mas-provincias-o-un-estado-que-funcione-mejor\/","title":{"rendered":"\u00bfM\u00e1s provincias o un Estado que funcione mejor?"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>10 de agosto 2026<\/p>\n<p>Por\u00a0Ram\u00f3n A. Rodr\u00edguez Veras<\/p>\n<p>El autor, General R. de la Polic\u00eda Nacional, graduado en Seguridad P\u00fablica y Alto Mando policial en la Academia de Ciencias Policiales de Carabineros de Chile, Ciencias Pol\u00edticas y Gesti\u00f3n P\u00fablica en el Instituto de Ciencias Pol\u00edticas de la Universidad de Chile y es Licenciado en Administraci\u00f3n de Empresas<\/p>\n<p>Antes de volver a dividir el mapa dominicano, convendr\u00eda preguntarnos cu\u00e1nto cuesta cada nueva raya y, sobre todo, qu\u00e9 problema p\u00fablico resuelve. La Rep\u00fablica Dominicana tiene hoy 31 provincias y el Distrito Nacional. Y, sin que el tema haya provocado todav\u00eda una discusi\u00f3n nacional de la magnitud que merece, el Congreso tiene sobre la mesa dos proyectos que podr\u00edan llevarnos a 33 provincias.<\/p>\n<p>Uno propone crear Santa Luc\u00eda, separando de San Juan los municipios de Las Matas de Farf\u00e1n, El Cercado y Vallejuelo. El otro plantea crear Mat\u00edas Ram\u00f3n Mella, tomando de la actual provincia Santo Domingo los municipios Santo Domingo Norte, Santo Domingo Oeste, Los Alcarrizos, Pedro Brand y La Victoria. Ambas iniciativas comenzar\u00e1n a ser estudiadas en la nueva legislatura.<\/p>\n<p>Podemos discutir los m\u00e9ritos particulares de cada propuesta. Pero hay un asunto previo que rara vez forma parte de la discusi\u00f3n p\u00fablica dominicana: \u00bfcu\u00e1ntas provincias necesita realmente un pa\u00eds de nuestro tama\u00f1o para ser bien administrado? No cu\u00e1ntas quieren sus comunidades. No cu\u00e1ntas resultan pol\u00edticamente convenientes. No cu\u00e1ntos nombres de pr\u00f3ceres quedan por honrar en el mapa.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1ntas necesitamos? La pregunta parece sencilla, pero obliga a revisar una pr\u00e1ctica dominicana muy arraigada: cuando una comunidad siente que el Estado est\u00e1 lejos, tendemos a crear otra demarcaci\u00f3n, otra oficina, otra estructura administrativa. Suponemos que acercar f\u00edsicamente la burocracia equivale a descentralizar el poder.<\/p>\n<p>No necesariamente. Nuestra propia Constituci\u00f3n hace una distinci\u00f3n que ayuda a entender el problema. La provincia es definida como una demarcaci\u00f3n pol\u00edtica intermedia y el gobernador provincial es designado por el Poder Ejecutivo. En cambio, son el Distrito Nacional, los municipios y los distritos municipales los que constituyen la base de la administraci\u00f3n local, tienen patrimonio propio y autonom\u00eda presupuestaria y administrativa.<\/p>\n<p>M\u00e1s a\u00fan, la Constituci\u00f3n ordena propiciar la transferencia de competencias y recursos hacia los gobiernos locales. Esto obliga a mirar el tema desde otra perspectiva. Crear una provincia no equivale, por s\u00ed mismo, a descentralizar. Una nueva provincia sigue dependiendo en gran medida del Gobierno central. Lo que hacemos es crear una nueva unidad pol\u00edtica y administrativa dentro del mismo Estado centralizado. Y esa unidad viene acompa\u00f1ada de consecuencias.<\/p>\n<p>Hay que designar una gobernaci\u00f3n. Hay que elegir un senador adicional, porque la Constituci\u00f3n establece uno por cada provincia y uno por el Distrito Nacional. Aparece la necesidad de reorganizar la representaci\u00f3n electoral y, en la pr\u00e1ctica, comienzan las demandas para establecer oficinas provinciales de ministerios y direcciones generales, estructuras judiciales, electorales y administrativas. Todo eso requiere locales, personal, veh\u00edculos, seguridad, tecnolog\u00eda, mantenimiento y presupuesto a\u00f1o tras a\u00f1o.<\/p>\n<p>El criterio que deber\u00eda orientar la decisi\u00f3n, entonces, no puede limitarse a determinar si una comunidad \u201cmerece\u201d convertirse en provincia. Hay que demostrar que el beneficio econ\u00f3mico y social de hacerlo supera su costo. Y ah\u00ed encontramos algo interesante con los dos proyectos que se discuten actualmente: no son casos comparables.<\/p>\n<p>La provincia Santo Domingo ten\u00eda 2,769,589 habitantes en el Censo de 2022. Es, por mucho, la provincia m\u00e1s poblada del pa\u00eds y concentra por s\u00ed sola aproximadamente una cuarta parte de la poblaci\u00f3n dominicana. San Juan, en cambio, registr\u00f3 244,667 habitantes. Por eso ser\u00eda un error aprobar o rechazar ambas propuestas bajo el mismo razonamiento.<\/p>\n<p>Dividir administrativamente una provincia con casi 2.8 millones de habitantes puede tener argumentos de eficiencia que merecen ser estudiados sensatamente. En un territorio metropolitano de esa magnitud, con Santo Domingo Norte, Oeste, Este, Los Alcarrizos, Pedro Brand, Boca Chica y otras demarcaciones experimentando realidades urbanas muy distintas, podr\u00eda demostrarse que una reorganizaci\u00f3n territorial mejora determinadas funciones del Estado. Pero incluso all\u00ed deber\u00eda hacerse primero el estudio.<\/p>\n<p>En el caso de San Juan, la carga de la prueba deber\u00eda ser todav\u00eda mayor. Las Matas de Farf\u00e1n tiene, seg\u00fan el Censo de 2022 citado por el propio proyecto, 48,179 habitantes. La propuesta argumenta su actividad agr\u00edcola, ganadera y comercial y plantea unirla con El Cercado y Vallejuelo para formar Santa Luc\u00eda.<\/p>\n<p>Es leg\u00edtimo que esas comunidades quieran m\u00e1s atenci\u00f3n del Estado. Lo que no est\u00e1 demostrado es que convertirse en provincia sea la forma m\u00e1s eficiente de conseguirla. Si Las Matas de Farf\u00e1n necesita mejores hospitales, carreteras, oficinas p\u00fablicas, agua, apoyo agropecuario, seguridad, educaci\u00f3n o facilidades para hacer tr\u00e1mites, \u00bfpor qu\u00e9 la \u00fanica soluci\u00f3n tendr\u00eda que ser crear una provincia?<\/p>\n<p>Podr\u00edamos terminar gastando dinero administrando una nueva demarcaci\u00f3n que habr\u00eda sido m\u00e1s \u00fatil invirti\u00e9ndolo directamente en los problemas que justificaron su creaci\u00f3n. Ah\u00ed est\u00e1, a mi juicio, el centro de la discusi\u00f3n. El Estado del siglo XXI no tiene que estar f\u00edsicamente en todas partes. La tecnolog\u00eda est\u00e1 cambiando r\u00e1pidamente el concepto de distancia administrativa.<\/p>\n<p>Hace veinte a\u00f1os ten\u00eda cierto sentido argumentar que un ciudadano deb\u00eda trasladarse hasta una cabecera provincial porque all\u00ed estaba el funcionario, el expediente, el sello, el archivo y la firma. En 2026 esa explicaci\u00f3n comienza a perder fuerza.<\/p>\n<p>La Rep\u00fablica Dominicana ya est\u00e1 construyendo una plataforma de interoperabilidad mediante la cual m\u00e1s de 80 instituciones p\u00fablicas intercambian informaci\u00f3n, precisamente para evitar que el ciudadano tenga que llevar de una oficina a otra documentos que el propio Estado ya posee.<\/p>\n<p>El programa Burocracia Cero report\u00f3 que la simplificaci\u00f3n de tr\u00e1mites prioritarios redujo sus tiempos en alrededor de 70 % durante 2025 y gener\u00f3, seg\u00fan las cifras oficiales, ahorros superiores a RD$2,000 millones para ciudadanos y Estado. El MAP puso adem\u00e1s en funcionamiento en marzo de este a\u00f1o el SISMAP Burocracia Cero, comenzando con 362 tr\u00e1mites p\u00fablicos.<\/p>\n<p>Ese es el camino en el que deber\u00edamos profundizar. Si una persona de Vallejuelo puede resolver un tr\u00e1mite desde su tel\u00e9fono, o realizarlo en una oficina multiservicios de su municipio conectada digitalmente con Santo Domingo, la distancia hasta la cabecera provincial pierde buena parte de su importancia.<\/p>\n<p>Y sale considerablemente m\u00e1s barato que mantener una nueva estructura provincial durante los pr\u00f3ximos cincuenta a\u00f1os. Pero la digitalizaci\u00f3n tampoco lo resuelve todo. Hay servicios que necesariamente son territoriales: hospitales, escuelas, seguridad, mantenimiento vial, agricultura, justicia, agua potable. En esos casos tenemos otra herramienta: la desconcentraci\u00f3n administrativa.<\/p>\n<p>El propio Ministerio de Administraci\u00f3n P\u00fablica reconoce la posibilidad de transferir funciones hacia \u00f3rganos territoriales subordinados sin necesidad de crear nuevas entidades. Es perfectamente posible acercar una oficina de Agricultura, Salud, Pasaportes o cualquier otro servicio a una poblaci\u00f3n sin convertir esa poblaci\u00f3n en provincia.<\/p>\n<p>En otras palabras: podemos acercar el Estado sin multiplicar el Estado. Ya creamos regiones. Usemos las regiones. Hay otra contradicci\u00f3n que merece atenci\u00f3n. En 2022 aprobamos la Ley 345-22 y organizamos el pa\u00eds en diez regiones \u00fanicas de planificaci\u00f3n: Cibao Norte, Cibao Sur, Cibao Nordeste, Cibao Noroeste, Valdesia, Enriquillo, El Valle, Yuma, Higuamo y Ozama. La intenci\u00f3n fue precisamente coordinar territorialmente las pol\u00edticas p\u00fablicas, la inversi\u00f3n y el desarrollo, articulando Gobierno central y gobiernos locales.<\/p>\n<p>Ese mismo a\u00f1o aprobamos la Ley 368-22 de Ordenamiento Territorial, Uso de Suelo y Asentamientos Humanos. Y actualmente el Gobierno desarrolla planes municipales de ordenamiento territorial en decenas de municipios, con la meta anunciada de superar los 60 territorios estrat\u00e9gicos y cabeceras provinciales antes de 2028.<\/p>\n<p>Ser\u00eda extra\u00f1o que, al mismo tiempo que intentamos consolidar regiones para coordinar mejor el territorio, continuemos fragmentando provincias sin una pol\u00edtica nacional que establezca hasta d\u00f3nde debemos llegar. No significa congelar para siempre el mapa pol\u00edtico dominicano. Significa ponerle reglas.<\/p>\n<p>Antes de crear otra provincia el Congreso deber\u00eda aprovechar estas dos propuestas para hacer algo m\u00e1s trascendente que aprobarlas o rechazarlas: establecer criterios objetivos para cualquier futura modificaci\u00f3n territorial, que tambi\u00e9n contemplen la disminuci\u00f3n del n\u00famero de provincias si las condiciones de coordinaci\u00f3n territorial lo permiten.<\/p>\n<p>Una provincia nueva deber\u00eda requerir previamente un estudio independiente de impacto fiscal. No solamente cu\u00e1nto cuesta crearla el primer a\u00f1o, sino cu\u00e1nto costar\u00e1n durante diez o veinte a\u00f1os la gobernaci\u00f3n, la representaci\u00f3n pol\u00edtica, las estructuras administrativas y los servicios asociados.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n deber\u00eda demostrarse qu\u00e9 tr\u00e1mites o servicios no pueden ser resueltos mediante digitalizaci\u00f3n, desconcentraci\u00f3n administrativa, fortalecimiento municipal o regionalizaci\u00f3n. Habr\u00eda que evaluar poblaci\u00f3n, extensi\u00f3n territorial, actividad econ\u00f3mica, conectividad, tiempos reales de desplazamiento, capacidad de generaci\u00f3n de ingresos, infraestructura existente y sostenibilidad presupuestaria.<\/p>\n<p>Y deber\u00eda haber una reflexi\u00f3n seria: \u00bfqu\u00e9 instituci\u00f3n nueva desaparecer\u00e1 o reducir\u00e1 su estructura cuando creemos la nueva? Porque nuestro problema hist\u00f3rico no suele ser crear. Es cerrar. Creamos municipios, distritos municipales, provincias, direcciones, consejos, comisiones y oficinas. Cada una nace con una raz\u00f3n que en alg\u00fan momento pareci\u00f3 v\u00e1lida. Muy pocas son posteriormente evaluadas para determinar si todav\u00eda hacen falta.<\/p>\n<p>As\u00ed se construye la burocracia: no necesariamente mediante grandes decisiones, sino mediante peque\u00f1as capas que nunca se retiran. El mapa no puede sustituir a la gesti\u00f3n. Hay comunidades dominicanas con razones perfectamente v\u00e1lidas para sentirse olvidadas por el Estado. Negarlo ser\u00eda desconocer la realidad del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Pero una comunidad no se desarrolla porque cambie la denominaci\u00f3n que aparece debajo de su nombre en un formulario. Se desarrolla cuando tiene carreteras transitables; agua; electricidad confiable; escuelas que ense\u00f1an; hospitales que funcionan; seguridad; conectividad; cr\u00e9dito; infraestructura productiva; instituciones capaces de responder y oportunidades para que sus j\u00f3venes no tengan que marcharse.<\/p>\n<p>Nada de eso exige necesariamente una provincia nueva. La Rep\u00fablica Dominicana est\u00e1 plante\u00e1ndose duplicar su PIB real hacia 2036, modernizar el Estado, digitalizar los servicios p\u00fablicos y competir en una econom\u00eda cada vez m\u00e1s tecnol\u00f3gica. En ese contexto, resulta razonable preguntarnos si la respuesta a los problemas territoriales del futuro debe seguir siendo una herramienta esencialmente administrativa del pasado: dividir nuevamente el mapa.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s algunas provincias s\u00ed deban dividirse. Santo Domingo, por su dimensi\u00f3n demogr\u00e1fica, merece que esa posibilidad sea estudiada sin prejuicios. Quiz\u00e1s otras no. Lo que no deber\u00edamos seguir haciendo es decidirlo sin n\u00fameros.<\/p>\n<p>Cada nueva provincia deber\u00eda nacer porque un estudio demuestre que permitir\u00e1 al Estado gastar mejor, prestar mejores servicios y administrar mejor el territorio. Nunca simplemente porque crearla resulte pol\u00edticamente atractivo.<\/p>\n<p>Tenemos suficientes experiencias para cambiar el criterio. Un Estado m\u00e1s cercano al ciudadano no tiene necesariamente m\u00e1s oficinas, m\u00e1s funcionarios ni m\u00e1s demarcaciones. Tiene mejores instituciones. Y antes de agregar otra provincia al mapa de la Rep\u00fablica Dominicana, ese es el punto que deber\u00eda ocuparnos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; 10 de agosto 2026 Por\u00a0Ram\u00f3n A. Rodr\u00edguez Veras El autor, General R. de la&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":6910,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-7123","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opiniones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elviajero.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7123","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elviajero.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elviajero.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elviajero.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elviajero.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7123"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/elviajero.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7123\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7125,"href":"https:\/\/elviajero.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7123\/revisions\/7125"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elviajero.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6910"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elviajero.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7123"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elviajero.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7123"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elviajero.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7123"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}