Rafael Castro 20 de mayo 2026
Momentos de tensión y angustia se vivieron la tarde de este miércoles a bordo del vuelo 1822 de la aerolínea Delta Air Lines, luego de que la tripulación declarara una emergencia en pleno trayecto entre Santiago de los Caballeros y Nueva York, tras detectarse un fuerte olor en la cabina de la aeronave.
De acuerdo con los datos ofrecidos por el Departamento de Comunicación del Aeropuerto Internacional del Cibao, la alerta fue reportada a las 5:15 de la tarde, cuando el avión ya llevaba varias horas de vuelo rumbo al Aeropuerto Internacional John F. Kennedy.
La aeronave, un Airbus A321 de Delta Air Lines, había despegado desde Santiago a las 2:45 de la tarde con 192 pasajeros a bordo, pero la situación obligó a la tripulación a tomar la decisión de regresar de emergencia a territorio dominicano para proteger la seguridad de los viajeros y del personal.
Tras recibir la notificación, las autoridades aeroportuarias activaron de inmediato el plan de emergencia establecido para este tipo de incidentes. Equipos médicos, unidades de rescate y personal especializado fueron desplegados en la terminal aérea para asistir a los ocupantes de la aeronave al momento del aterrizaje.
El avión logró tocar tierra a las 5:41 de la tarde sin mayores incidentes, en medio de un amplio operativo de seguridad coordinado por las autoridades del aeropuerto y organismos de respuesta.
Según informó el Departamento de Comunicación del aeropuerto, muchos de los pasajeros llegaron en evidente estado de pánico y nerviosismo tras la experiencia vivida durante el vuelo.
En tanto, que varias personas recibieron asistencia médica inmediata dentro de la terminal, mientras que al menos un pasajero fue trasladado a un centro de salud para recibir atenciones especializadas y otro permanecía bajo evaluación para un posible traslado.
Informaciones preliminares indican que algunos viajeros comenzaron a experimentar síntomas como náuseas, mareos y vómitos mientras la aeronave permanecía en el aire, lo que incrementó la preocupación entre los pasajeros y motivó la decisión de retornar a Santiago.
Además de las complicaciones físicas, varios ocupantes también sufrieron crisis nerviosas provocadas por el temor y la incertidumbre generados dentro de la cabina, donde el fuerte olor causó alarma entre quienes viajaban hacia Nueva York.
Las autoridades aeroportuarias no han confirmado todavía la cantidad exacta de personas afectadas por la situación, aunque señalaron que todos los pasajeros fueron evaluados al descender del avión.
El Departamento de Comunicación del Aeropuerto Internacional del Cibao explicó además que la aerolínea trabaja en la reubicación de los pasajeros en diferentes vuelos con destino a Nueva York, mientras continúan las labores de asistencia y orientación a los viajeros afectados.
Entretanto, el Airbus A321 permanecerá estacionado en la terminal aérea hasta ser sometido a una evaluación técnica exhaustiva por parte de mecánicos y especialistas de la línea aérea, quienes deberán determinar el origen del olor detectado dentro de la cabina.
Las autoridades aeroportuarias y representantes de la aerolínea mantienen abierta una investigación para esclarecer las circunstancias que originaron el incidente que provocó la emergencia aérea y generó momentos de gran tensión entre los casi 200 pasajeros del vuelo.

