El presidente Donald Trump advirtió el sábado a aerolíneas y pilotos que el espacio aéreo cercano a Venezuela estaba cerrado, con lo que se intensifica lo que su gobierno ha caracterizado como una guerra contra los cárteles de la droga.
En un mensaje en las redes sociales “a todas las aerolíneas, pilotos, narcotraficantes y traficantes de personas”, el presidente escribió que el espacio aéreo “sobre y alrededor de Venezuela” debía considerarse “cerrado en su totalidad”.
Trump no entró en más detalles en su mensaje, pero este se produjo después de que el jueves por la noche Trump advirtiera que los ataques de Estados Unidos contra embarcaciones que se cree que transportan drogas en aguas de Venezuela podrían ampliarse “muy pronto” a objetivos dentro del propio país. Los ataques estadounidenses a embarcaciones han causado la muerte de más de 80 personas desde principios de septiembre.
Como presidente de Estados Unidos, Trump no tiene autoridad sobre el espacio aéreo venezolano. Pero los gobiernos extranjeros y las compañías aéreas suelen seguir el ejemplo de Estados Unidos. A principios de este mes, un puñado de compañías aéreas extranjeras cancelaron sus vuelos a Venezuela después de que la Administración Federal de Aviación emitiera una advertencia de seguridad sobre el país.
Por ahora, varios centenares de vuelos de otros países a Venezuela siguen programados para diciembre, la mayoría de ellos operados por compañías aéreas más pequeñas de la región, según Cirium, una empresa de datos de aviación.
El cierre del espacio aéreo tendrá probablemente un efecto limitado en los viajes aéreos entre Estados Unidos y Venezuela. No hay vuelos directos programados operados por ninguna compañía aérea entre ambos países, según Cirium. Los vuelos directos desde Estados Unidos a otros destinos sudamericanos suelen evitar el espacio aéreo venezolano.
Estados Unidos ha desarrollado una importante presencia militar en el Caribe para presionar a Venezuela. Funcionarios del gobierno estadounidense han dicho que su objetivo es disuadir el contrabando de drogas, pero también han dejado claro que quieren que Maduro deje el poder, posiblemente por la fuerza.
Algunas personas informadas de las deliberaciones del gobierno de Trump sobre el ataque a Venezuela han dicho que los objetivos iniciales podrían ser instalaciones relacionadas con el narcotráfico, incluidas instalaciones de producción o almacenamiento utilizadas por los cárteles colombianos que envían cocaína a través de Venezuela. Las agencias de espionaje estadounidenses han facilitado al ejército información sobre la ubicación de dichas instalaciones tanto en Venezuela como en Colombia.
No está claro si Trump planea llevar a cabo ataques de forma inminente, pero las acciones y amenazas tienen el efecto de aumentar la presión sobre Maduro y su gobierno.

