WASHINGTON
La Organización de los Estados Americanos (OEA) hizo este viernes un firme llamado a los actores políticos y a las fuerzas vivas de Haití a actuar con responsabilidad, prudencia y sentido de nación, en un momento marcado por la persistente incertidumbre sobre el rumbo del proceso de transición política en ese país caribeño, sumido desde hace años en una profunda crisis institucional, social y de seguridad.
A través de un comunicado oficial, la Secretaría General del organismo hemisférico reiteró que Haití continúa siendo una prioridad dentro de la agenda regional y reafirmó su compromiso de acompañar los esfuerzos encaminados a lograr una gobernanza estable, así como el fortalecimiento de las instituciones democráticas, indispensables para la recuperación del orden constitucional y la paz social.
La OEA recordó que el mandato del Consejo Presidencial de Transición (CPT) está previsto que concluya el próximo 7 de febrero de 2026, conforme a lo establecido en el Acuerdo del 3 de abril de 2024, que dio origen a dicho órgano como una salida provisional a la crisis política tras el vacío de poder.
En ese sentido, subrayó que las decisiones sobre los futuros arreglos de gobernanza corresponden exclusivamente al liderazgo haitiano y a los actores nacionales, quienes deben asumir con madurez y compromiso el destino del país.
No obstante, el organismo regional enfatizó que cualquier mecanismo de transición que se adopte deberá estar claramente definido, ser limitado en el tiempo y orientado a resultados concretos, con especial énfasis en el restablecimiento de la seguridad pública y en la organización de elecciones libres, inclusivas y creíbles, como vía legítima para devolver la soberanía al pueblo haitiano.
El pronunciamiento de la OEA se produce en un contexto de marcadas divisiones internas dentro del propio Consejo Presidencial de Transición, cuyos miembros no han logrado consensuar una propuesta unificada para la continuidad del Gobierno ni para la conducción del proceso político más allá del plazo establecido.
Estas diferencias han generado preocupación tanto a nivel interno como en la comunidad internacional, ante el riesgo de un nuevo estancamiento institucional.
La OEA insistió en que solo a través del diálogo, el consenso y la responsabilidad colectiva será posible encaminar a Haití hacia una salida sostenible de la crisis, al tiempo que reiteró su disposición de seguir apoyando, dentro de su mandato, los esfuerzos que conduzcan a la estabilidad, la democracia y el bienestar del pueblo haitiano.

