Santo Domingo.–República Dominicana
En un anuncio que marca un hito en la agenda económica y estratégica nacional, el presidente Luis Abinader aseguró que la República Dominicana cuenta con una reserva de tierras raras superior a los 150 millones de toneladas, calificando este hallazgo como uno de los activos más valiosos para el futuro desarrollo del país.
Durante su discurso anual ante la Asamblea Nacional, en el marco de la conmemoración del Día de la Independencia, el jefe de Estado reveló que hasta el momento se han confirmado depósitos brutos que superan los 150 millones de toneladas, cuya calidad —según explicó— ha sido certificada por los mejores laboratorios internacionales.
“Hasta ahora hemos confirmado depósitos brutos de más de 150 millones de toneladas, con una calidad probada por los mejores laboratorios internacionales, de las mejores del mundo por su pureza y factibilidad de explotación”, afirmó el mandatario ante legisladores, funcionarios y representantes del cuerpo diplomático.
El presidente destacó que las tierras raras constituyen en la actualidad la minería más valiosa del planeta, debido a su papel esencial en la fabricación de tecnologías de punta.
Estos minerales son indispensables para la producción de teléfonos móviles, semiconductores o chips, así como para el desarrollo de la industria espacial, cohetes, misiles y equipos vinculados a la defensa, entre muchos otros usos industriales y tecnológicos.
Abinader subrayó que la posesión y eventual refinamiento de estos minerales coloca al país en una posición estratégica dentro del escenario geopolítico y económico global
. “Los beneficios estratégicos que obtendremos de poseer tierras raras y de refinarlas, así como los ingresos económicos que generará la explotación del hoy más preciado mineral, serán nuestra principal fuente no tributaria de ingresos”, sostuvo.
El anuncio abre un nuevo capítulo en la política minera nacional, proyectando a la República Dominicana como un potencial actor clave en el mercado internacional de minerales estratégicos.
No obstante, el desafío estará en desarrollar una explotación sostenible, con estándares ambientales rigurosos y con un marco regulatorio que garantice que los beneficios impacten de manera directa en el crecimiento económico, la inversión social y la modernización tecnológica del país.
Con esta revelación, el Gobierno apuesta a diversificar la matriz productiva y a reducir la dependencia de los ingresos tradicionales, colocando a las tierras raras como un pilar fundamental del desarrollo nacional en las próximas décadas.

