Por Rafael Castro
Santo Domingo, 13 de marzo de 2026
El exministro de Defensa y exdirector del Departamento Nacional de Investigaciones, Sigfrido Pared Pérez, aseguró que el recurso más importante dentro de los organismos de seguridad del Estado no es la tecnología ni los equipos sofisticados, sino la inteligencia humana: el trabajo de análisis, interpretación y recopilación de información realizado por especialistas.
Durante una entrevista concedida al programa Politi Hablando, el almirante retirado explicó que, aunque los avances tecnológicos han transformado las herramientas utilizadas por los servicios de inteligencia, el verdadero valor de estos sistemas continúa dependiendo del factor humano.
“El principal recurso de un organismo de inteligencia es la inteligencia humana, el personal y los analistas”, afirmó el exfuncionario al destacar el papel fundamental que desempeñan quienes procesan la información y elaboran los reportes estratégicos que llegan a las más altas instancias del Estado.
El rol silencioso de los analistas
Pared Pérez explicó que dentro del Departamento Nacional de Investigaciones (DNI) los analistas cumplen una función esencial. Son ellos quienes reciben información procedente de diversas fuentes, entre ellas medios de comunicación, informes institucionales, reportes especializados y otras plataformas de monitoreo.
A partir de ese flujo constante de datos, los especialistas transforman la información en reportes de inteligencia que luego son presentados al presidente de la República, con el objetivo de respaldar la toma de decisiones en áreas sensibles como la seguridad nacional, la economía o la estabilidad política y social.
Según indicó, estos informes permiten a las autoridades tener una visión clara del panorama nacional y anticipar posibles escenarios de riesgo.
“Ese trabajo es el que permite convertir simples datos en conocimiento estratégico”, explicó el exdirector del organismo.
El protagonismo femenino en la inteligencia
Durante la conversación, Pared Pérez reveló además un dato que refleja la dinámica interna del DNI durante su gestión: aproximadamente el 70 % del equipo de analistas estaba integrado por mujeres.
El exministro valoró altamente su desempeño, al señalar que poseen una gran capacidad de observación y análisis.“Las mujeres son muy acuciosas, analizan muy bien las cosas y suelen detectar detalles que a veces otros pasan por alto”, expresó.
A su juicio, esa capacidad para examinar la información con detenimiento resulta especialmente valiosa en el campo de la inteligencia estratégica, donde los pequeños detalles pueden marcar la diferencia entre prevenir una amenaza o reaccionar tarde ante ella.
Tecnología costosa y recursos limitados
Aunque reconoció que los organismos de inteligencia cuentan con equipos tecnológicos avanzados para interceptación o monitoreo de comunicaciones, Pared Pérez señaló que estos sistemas suelen ser costosos y requieren actualizaciones constantes.
Esta realidad, explicó, limita su uso en países con menores recursos financieros. Por esa razón, insistió en que la inteligencia basada en el análisis humano sigue siendo el método más efectivo y ampliamente utilizado.
“Lo más importante no es el aparato, sino la capacidad del analista para interpretar correctamente la información”, sostuvo.
El desafío de la era digital
El exfuncionario también advirtió que el actual contexto digital ha multiplicado el volumen de información disponible, especialmente a través de redes sociales y plataformas digitales.
Sin embargo, señaló que este fenómeno plantea un nuevo desafío para los organismos de inteligencia: separar la información verídica de la desinformación o de los contenidos irrelevantes.
En ese sentido, destacó que la labor de los analistas consiste precisamente en filtrar, verificar y contextualizar los datos antes de convertirlos en informes útiles para las autoridades.
“Hoy el reto no es solo conseguir información, sino determinar cuál es real y cuál es relevante para la seguridad nacional”, concluyó.
Para el exdirector del DNI, en medio del vertiginoso desarrollo tecnológico, la inteligencia humana sigue siendo el pilar fundamental de cualquier sistema de seguridad estatal, pues es la capacidad de análisis de las personas la que finalmente convierte los datos en decisiones estratégicas para el país.

