NEIBA, Bahoruco.–RD
Ante la cercanía de la temporada ciclónica y el historial de inundaciones que golpea a las comunidades del sur profundo, el exdiputado Rafael Méndez hizo un llamado enérgico al Gobierno para que disponga de manera inmediata la intervención de los cauces de ríos y arroyos en la provincia Bahoruco, una demarcación que, según advierte, permanece en estado de vulnerabilidad permanente frente a fenómenos naturales.
Méndez calificó como “atinada y oportuna” la propuesta técnica presentada por el ingeniero Teodoro Tejada, expresidente del Colegio Dominicano de Ingenieros,
Arquitectos y Agrimensores (CODIA), quien ha planteado la necesidad de ejecutar un plan nacional de adecuación hidráulica que permita reducir el impacto de las inundaciones, especialmente en las zonas más expuestas del país.
El exlegislador sostuvo que la falta de mantenimiento, limpieza y canalización de las cuencas hidrográficas mantiene a las comunidades de Bahoruco bajo una amenaza cíclica, donde las crecidas repentinas de ríos y arroyos se convierten en un peligro latente para la vida humana.
Recordó que en múltiples ocasiones los municipios de esta provincia han sufrido inundaciones provocadas por escorrentías provenientes de zonas altas, incluso sin registrarse lluvias en las áreas bajas.
“El ingeniero Tejada ha puesto el dedo en la llaga sobre un mal endémico que afecta a Bahoruco. Aquí el riesgo de que los pueblos sean sepultados por el desbordamiento de ríos y arroyos es una realidad que exige acciones preventivas antes del inicio formal de la temporada ciclónica”, expresó Méndez, al insistir en la urgencia de medidas concretas.
En ese sentido, el dirigente social subrayó que la inversión en infraestructura hidráulica y sistemas de drenaje pluvial debe asumirse como una prioridad de Estado, orientada a fortalecer la capacidad de respuesta y resiliencia de las comunidades vulnerables.
A su juicio, estas obras no solo contribuyen a proteger la economía local y las propiedades de los ciudadanos, sino que constituyen una garantía esencial para preservar vidas humanas frente a los embates cada vez más frecuentes e intensos de los fenómenos atmosféricos.
El llamado se produce en un contexto en el que diversas provincias del país han comenzado a activar sus planes de prevención ante posibles eventos climáticos extremos, mientras comunidades como las de Bahoruco siguen a la espera de intervenciones estructurales que mitiguen riesgos históricos asociados al desbordamiento de sus fuentes hídricas.

