Familia Española vino a Nueva York como turista y no regresó a casa

  NEW YORK 

Fuente. Diario La Prensa

Una familia de turistas españoles murió completa al precipitarse en el Hudson River de Nueva York el helicóptero Bell 206 que los paseaba, y ahora su tragedia podría cambiar la historia de esa práctica aérea recreativa en todo EE.UU.

A un año del siniestro sucedido el 10 de abril de 2025 se presentó la semana pasada un reclamo “por muerte por negligencia” ante la Corte de Suprema del estado Nueva York en Manhattan. En el litigio consignado el 20 de abril figura como demandante Joan Camprubí Montal, en calidad de administrador del patrimonio de las víctimas Agustín Escobar Cañadas (49), su esposa Mercè Camprubí Montal (40) y sus tres hijos menores de edad: Agustín (10), Mercè (8) y Víctor Escobar Camprubí (4); contra New York Helicopter Charter, Inc., Michael Roth y otros. La tragedia no dejó sobrevivientes, pues también falleció el piloto Seankese Johnson (36), quien sumaba 788 horas de vuelo, según la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB).

En paralelo, congresistas de Nueva York (Jerry Nadler, Dan Goldman, Adriano Espaillat y Nicole Malliotakis) y Nueva Jersey (Robert Menéndez Jr.) también presentaron este mes en El Capitolio el proyecto de Ley bipartidista de Seguridad y Paridad de Helicópteros (Helicopter Safety Parity Act of 2026), que busca modificar el concepto de este tipo de vuelos de “privados” a comerciales, y por consiguiente elevar, literalmente, sus responsabilidades.

“En la demanda se alega que los demandados operaron el helicóptero con un ´desprecio deliberado e imprudente por la seguridad de los pasajeros´, no mantuvieron la aeronave en condiciones seguras e ignoraron los procedimientos de seguridad establecidos conforme a los estándares de la industria”, afirma el abogado demandante, Jeff S. Korek, ex presidente de la Asociación de Abogados Litigantes del estado Nueva York (NYSTLA) y actual socio principal del bufete Gersowitz Libo & Korek (GLK LAW).

“Una familia entera llegó a Nueva York en calidad de turistas y nunca regresó a casa. Este caso gira en torno al desprecio por la seguridad de los pasajeros; por ello nos comprometemos a hallar respuestas, exigir responsabilidades a los culpables e impulsar un cambio significativo en materia de seguridad dentro de la industria del turismo en helicóptero“, afirmó Korek, quien suma casi 40 años de experiencia en derecho de lesiones personales, cruceros, aviación y negligencia médica, y es reconocido como uno de los litigantes más destacados de Nueva York.

-¿Qué cambiaría la Ley de Seguridad y Paridad de Helicópteros en concreto?
-Exigiría a las empresas de tours en helicóptero que sobrevuelan Manhattan cumplir con los mismos estándares de seguridad establecidos en la Parte 121 de la FAA (Administración Federal de Aviación) para las aeronaves comerciales. Actualmente los helicópteros operan bajo las normas de la Parte 91 de la FAA, las mismas reglas que rigen los vuelos privados. La Parte 91 incluye una exención al límite de vuelo de 25 millas que permite a las aeronaves pequeñas eludir las estrictas normas de seguridad aplicables a los aviones comerciales. Las empresas de helicópteros han explotado este vacío legal de la exención de las 25 millas para evadir requisitos de seguridad más rigurosos.

“Los cambios específicos que introduce la Ley incluyen la obligatoriedad de instalar grabadoras de voz en cabina y registradores de datos de vuelo para capturar las comunicaciones de la tripulación, así como datos sobre velocidad, altitud y rendimiento mecánico. Otro equipo requerido es la tecnología de conciencia del terreno, diseñada para alertar a los pilotos sobre su proximidad al suelo.

La Ley también exigiría estándares de mantenimiento equivalentes a los de las aeronaves comerciales, así como una asignación presupuestaria específica para que la FAA supervise y garantice el cumplimiento de las nuevas normas.

En virtud de esta Ley se otorgaría a la FAA un plazo de 18 meses para modificar las normas y estándares con el fin de integrar a los helicópteros dentro de los estándares de seguridad de la Parte 121; y un año para informar al Congreso sobre el progreso en la preparación para la implementación de las nuevas normas”, continuó Korek.

-¿Por qué Nueva York encabeza esta iniciativa para aumentar la seguridad de los vuelos de helicópteros?
-Nueva York lidera la nación en el sector de tours en helicóptero, registrando 30,000 vuelos turísticos anuales desde el helipuerto del Bajo Manhattan, los cuales sobrevuelan zonas urbanas densamente pobladas.

Estos vuelos conllevan el riesgo de poner en peligro a un número de personas en tierra superior a las 38 víctimas mortales relacionadas con helicópteros que se han registrado en el estado Nueva York desde 1977.

“Con la desgarradora tragedia de la familia Escobar Camprubí aún muy presente, Nueva York cuenta con la voluntad política, la capacidad, el apoyo y la motivación necesarios para impulsar la aprobación de este proyecto de ley en el Congreso.

 Nueva York ya ha agotado todas las medidas a su alcance para mitigar este problema; por consiguiente, la Ley de Seguridad y Paridad de Helicópteros resulta indispensable y su aprobación es una deuda pendiente desde hace mucho tiempo“, insistió Korek.

Vacaciones trágicas

Los turistas fallecidos estaban celebrando el 40 cumpleaños de la madre y el 8vo del hijo mayor. Pedro Sánchez, presidente del Gobierno de España, declaró entonces en Twitter/X que el accidente fue “una tragedia inimaginable”. También el mandatario Donald Trump lo calificó de “terrible” en una publicación en Truth Social.

El fatídico vuelo partió alrededor de las 3 p.m. del jueves 10 de abril de 2025 del helipuerto del Bajo Manhattan (Downtown Skyport) cerca de Wall St. y perdió el control 18 minutos después, tras girar sobre el puente George Washington del Alto Manhattan para desplazarse por la costa de Nueva Jersey, indicó NBC News.

El entonces alcalde de Jersey City, Steve Fulop, declaró en Twitter/X que Escobar se encontraba en Estados Unidos en un viaje de negocios y luego su familia se incorporó a pasar un par de días en la ciudad de Nueva York para celebrar el cumpleaños de su esposa. La pareja trabajaba en la empresa tecnológica alemana Siemens. “La vida transcurre rápido y no siempre pensamos en su imprevisibilidad (…) Tómate un momento hoy y piensa en esta familia y en la tuya. Estas situaciones siempre son muy difíciles y tristes”, reflexionó Fulop.

Escobar era un alto ejecutivo y director general de infraestructura ferroviaria en la división Siemens Mobility. Anteriormente había sido director general y presidente de Siemens España, según un comunicado de la compañía de noviembre de 2022.

“Estamos profundamente consternados por el trágico accidente de helicóptero en el que Agustín Escobar y su familia perdieron la vida. Nuestro más sentido pésame a todos sus seres queridos”, declaró el año pasado Christoph Erhard, director de relaciones con los medios corporativos de Siemens, en un comunicado.

En un caso similar, en septiembre del año 2024 un jurado determinó una compensación de $116 millones de dólares para la familia del joven Trevor Cadigan, una de las cinco personas que murieron cuando una nave turística de Liberty Helicopters sin puertas se estrelló y se hundió en el East River de Nueva York el 11 de marzo de 2018. Las otras cuatro víctimas fueron identificadas como Tristan Hill (30), Daniel Thompson (34), el bombero texano Brian McDaniel (26) y la turista argentina Carla Vallejos, de 29 años.

Empresa “devastada”

En junio de 2013 una aeronave propiedad de la misma compañía de la tragedia de 2025 sufrió una falla de motor con cuatro pasajeros a bordo, lo que resultó en una evacuación de emergencia, según los registros de la NTSB. Esa vez el helicóptero aterrizó en el río Hudson y el agua inundó la cabina, escribió el piloto Michael Campbell en su reporte. Milagrosamente no hubo muertos ni heridos.

New York Helicopter Tours se había declarado en bancarrota bajo el Capítulo 11 en octubre de 2019, alegando haber ingresado $2.1 millones de dólares ese año, pero adeudar casi $1.7 millones a sus acreedores, incluyendo más de $480,000 en servicios de reparación y más de $14,000 en costos de combustible, según documentos judiciales.

En ese entonces la empresa atribuyó sus problemas financieros a una orden de la ciudad de Nueva York de reducir sus viajes en 50%, junto con un aumento en las tarifas de aterrizaje en el helipuerto del Bajo Manhattan, comentó Daily News.

Tras la tragedia de 2025 la compañía turística expresó “profunda tristeza por el trágico accidente y la pérdida de vidas (…) En New York Helicopter Tours la seguridad y el bienestar de nuestros pasajeros y tripulación siempre han sido la base de nuestras operaciones. Nuestra prioridad inmediata es apoyar a las familias y seres queridos afectados por esta tragedia, así como cooperar plenamente con las investigaciones de la FAA y la NTSB”.

Michael Roth, director ejecutivo de New York Helicopter Tours, declaró a The Telegraph tras la tragedia que el piloto había llamado “diciendo que iba a aterrizar y que necesitaba combustible, y que debería haber tardado unos tres minutos en llegar, pero 20 minutos después no llegó”, dijo Roth; y añadió: “Estamos todos devastados”.

 

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