Rafael Castro 11 de mayo 2026
Santo Domingo
En medio de los constantes cortes eléctricos que en los últimos días han afectado a distintos sectores, las autoridades y técnicos del sistema energético del aeropuerto Las Américas, José Francisco Peña Gómez, trabajan en una intervención del sistema, que busca fortalecer la estabilidad del suministro y evitar que futuras averías dejen esa terminal sin servicio energético.
Detrás de los apagones programados y de la instalación de una planta eléctrica alquilada, existe una operación técnica mucho más amplia: la construcción de un “anillo” energético que permita robustecer el sistema de distribución y garantizar que las subestaciones puedan mantenerse energizadas aun cuando ocurra una falla en alguno de sus componentes.
La explicación fue ofrecida por el Director Corporativo de Comunicaciones de Aerodom, Luis López, quien detalló que las posibles interrupciones temporales forman parte de un proceso necesario para modernizar y reforzar la infraestructura eléctrica.
“Se está trabajando para reforzar todo el sistema eléctrico y hacer un anillo que permita robustecer el abastecimiento y, si hay un fallo en alguna de las seccionadoras, mantener energizada la subestación por una vía alterna”, explicó López.
La creación de ese “anillo” representa una especie de circuito de respaldo que permitirá redireccionar la energía en caso de averías, evitando que una sola falla provoque un apagón generalizado en toda la zona alimentada por la subestación.
Actualmente, muchas de las redes eléctricas funcionan de manera lineal: si un equipo presenta problemas, el flujo energético se interrumpe y miles de usuarios quedan sin servicio. Con el nuevo esquema, el sistema tendría rutas alternas para mantener la electricidad circulando mientras se realizan reparaciones.
Sin embargo, ejecutar ese tipo de trabajos requiere sacar de operación algunos equipos sensitivos y realizar maniobras complejas dentro de las instalaciones eléctricas, razón por la cual se han producido cortas interrupciones en el servicio y previendo esa situación existe una planta eléctrica con la capacidad suficiente para abastecer la terminal.
“Por eso se han estado haciendo cortes y se alquiló esa planta eléctrica, para permitir sacar de servicio algunos equipos mientras se hacen los trabajos”, agregó la fuente.
La planta provisional funciona como soporte temporal para reducir el impacto de las labores técnicas y evitar una interrupción aún mayor durante las intervenciones.
En distintos sectores, residentes han expresado preocupación y malestar por los apagones, especialmente en horas de intenso calor, cuando la demanda energética aumenta y las interrupciones afectan actividades comerciales, domésticas y de servicios.
Comerciantes aseguran que las fluctuaciones eléctricas han provocado daños en equipos y pérdidas económicas, mientras familias denuncian noches enteras sin energía y dificultades para conservar alimentos o mantener funcionando inversores y sistemas de bombeo de agua.
A pesar de las molestias, técnicos del sector consideran que las labores forman parte de una etapa crítica para estabilizar el sistema y reducir fallas futuras.
Ingenieros consultados explican que el concepto de “anillo” eléctrico es utilizado en redes modernas para mejorar la confiabilidad del servicio. En caso de avería en una línea o seccionadora, la energía puede ser transferida desde otra dirección sin necesidad de apagar completamente la subestación.
Las seccionadoras como el caso del AILA, son dispositivos claves dentro de la red eléctrica, ya que permiten aislar partes específicas del sistema durante mantenimientos o emergencias. Cuando uno de estos equipos falla y no existen rutas alternas, el resultado suele ser un apagón de gran alcance.
Con las nuevas conexiones y equipos de respaldo, las autoridades del aeropuerto Las Américas, buscan disminuir precisamente ese riesgo.
Mientras avanzan las labores, brigadas técnicas continúan realizando maniobras en distintos puntos del sistema, muchas de ellas durante horas de baja demanda de vuelos y de pasajeros para minimizar el impacto en el sector.
Aunque no se ha precisado una fecha exacta para concluir los trabajos, la intervención forma parte de un plan de fortalecimiento que pretende aumentar la capacidad de respuesta ante fallas y garantizar un suministro más estable en el futuro.

