CINCINNATI, Ohio.–
En una noche en la que los Mets de Nueva York necesitaban reaccionar con urgencia, el dominicano Juan Soto volvió a sacar a relucir el poder de su bate y encabezó junto a Carson Benge una victoria de 4-2 sobre los Rojos de Cincinnati, resultado que permitió al conjunto neoyorquino cortar una preocupante cadena de cinco derrotas consecutivas.
El triunfo devolvió algo de tranquilidad al clubhouse de los Mets, que llegaban al compromiso presionados por la mala racha y por las críticas tras varios partidos en los que la ofensiva había desaparecido en momentos claves.
Soto, una de las principales figuras del conjunto, respondió nuevamente con el madero al conectar un cuadrangular que encendió a la ofensiva metropolitana. El batazo del jardinero dominicano llegó en un momento importante del encuentro y sirvió para reafirmar el gran momento ofensivo que atraviesa en las últimas jornadas.
El cañonero quisqueyano volvió a demostrar su capacidad para cambiar el rumbo de un partido con un solo swing, castigando el pitcheo de Cincinnati y aportando confianza a una alineación que había lucido apagada durante la racha negativa.
Mientras Soto aportaba el poder, Carson Benge se convirtió en una de las piezas decisivas del triunfo al disparar dos sencillos productores que mantuvieron la presión ofensiva sobre los Rojos. El joven bateador respondió en situaciones claves y fue determinante para que Nueva York pudiera fabricar carreras importantes.
Los Mets mostraron una actitud diferente desde las primeras entradas, jugando con mayor agresividad ofensiva y respaldando además el trabajo de su cuerpo monticular, que logró contener los intentos de reacción de Cincinnati.
Por su parte, los Rojos intentaron mantenerse en pelea durante gran parte del encuentro y llegaron a acercarse en el marcador, pero no pudieron aprovechar varias oportunidades con corredores en circulación. La ofensiva local encontró resistencia en el relevo de Nueva York, que trabajó con efectividad en los episodios finales para asegurar la victoria.
La celebración de los Mets reflejó el alivio de un equipo que necesitaba desesperadamente regresar a la senda del triunfo para evitar que la crisis se profundizara. El cuadrangular de Soto y la producción ofensiva de Benge terminaron siendo suficientes para devolverles la confianza.
Con la victoria, Nueva York espera iniciar una nueva etapa positiva y recuperar terreno en la lucha dentro de su división, mientras que Cincinnati continúa buscando estabilidad en una temporada marcada por la inconsistencia.

