Rafael Castro
16 de junio de 2026
Santo Domingo, República Dominicana
La incertidumbre continúa en torno al paradero de una aeronave de matrícula dominicana reportada como desaparecida en el Caribe oriental, mientras las autoridades aeronáuticas mantienen activados los protocolos internacionales de búsqueda y salvamento establecidos para este tipo de emergencias.
El Instituto Dominicano de Aviación Civil (IDAC) confirmó este martes que recibió un informe técnico preliminar de las autoridades de Trinidad y Tobago relacionado con la desaparición de la aeronave matrícula HI-1145, un avión tipo Beechcraft BE-58P registrado a nombre de la empresa JM Espinosa Agroindustria, S.R.L.
La notificación fue realizada por el Centro de Control de Área (ACC) de Piarco, en Trinidad y Tobago, al Departamento de Búsqueda y Salvamento (SAR) del IDAC, luego de que se declarara oficialmente una fase de peligro, conocida en la terminología aeronáutica internacional como DETRESFA, el nivel más alto dentro de los protocolos de emergencia establecidos por la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI).
De acuerdo con los datos suministrados por las autoridades aeronáuticas, la última posición conocida de la aeronave fue registrada a una altitud aproximada de 4,000 pies, cuando se encontraba a unas 40 millas náuticas al sur del Aeropuerto de Kingstown, en San Vicente y las Granadinas.
La información contenida en el Sistema Integrado de Gestión Aeronáutica (SIAGA) indica que la aeronave había salido originalmente del Aeropuerto Internacional de Punta Cana el pasado 16 de mayo con destino al Aeropuerto de Canouan Island, ubicado en San Vicente y las Granadinas.
Los registros de vuelo muestran además que el aparato continuó realizando operaciones en esa región del Caribe. El pasado 10 de junio efectuó un vuelo con salida y retorno al Aeropuerto de Canouan Island, mientras que el 12 de junio realizó otra operación local entre distintos aeródromos de San Vicente y las Granadinas, recorriendo una distancia aproximada de 30 millas náuticas.
Sin embargo, durante uno de esos desplazamientos, luego de despegar desde Kingstown, la aeronave perdió contacto tanto de radar como de comunicaciones con el Centro de Control de Área de Piarco. Ante la falta de respuesta de la tripulación, los controladores aéreos activaron de manera escalonada los procedimientos internacionales de emergencia contemplados por la OACI.
Tras agotarse las fases iniciales de incertidumbre y alerta sin obtener información sobre la ubicación del avión, las autoridades declararon finalmente la fase de peligro o DETRESFA, una medida que implica la presunción de que la aeronave y sus ocupantes podrían encontrarse en una situación de grave riesgo.
Hasta el momento, las autoridades no han reportado el hallazgo de la aeronave ni de sus ocupantes. Fuentes oficiales del IDAC precisaron que el avión continúa desaparecido y que las labores de localización siguen en marcha en coordinación con organismos internacionales y los servicios de navegación aérea de los países involucrados.
El IDAC destacó que mantiene comunicación permanente con las dependencias de búsqueda y rescate de la región, así como con los organismos aeronáuticos correspondientes, para dar seguimiento a la situación y apoyar las acciones encaminadas a determinar el paradero de la aeronave.
La desaparición del avión ha generado preocupación dentro de la comunidad aeronáutica regional debido a que ocurrió en una zona marítima del Caribe oriental donde las condiciones de búsqueda suelen requerir la participación coordinada de varios países y organismos especializados.
Mientras avanzan las operaciones de rastreo, las autoridades dominicanas reiteraron que continuarán trabajando conforme a los protocolos internacionales vigentes hasta que se logre establecer el destino final de la aeronave HI-1145, cuyo paradero sigue siendo, hasta este momento, un misterio en los cielos del Caribe.

