Aceleran en Venezuela trabajos de búsquedas y rescates en busca de supervivientes entre escombros

 

LA GUARA,

Venezuela. Han pasado más de 72 horas desde los terremotos que devastaron Venezuela y los equipos de rescate trabajan sin descanso. Saben que cada minuto reduce las posibilidades de hallar sobrevivientes, pero cada rescate arranca aplausos: José, de 11 años; un bebé y su madre tras tres días sepultados. La esperanza aparece a cuentagotas.

En La Guaira, a 30 km de Caracas, buscan entre más de 100 edificios derruidos y 250 con daños graves. Los rescatistas piden silencio para detectar golpes, gritos o teléfonos. Las estructuras son inestables y avanzan con cautela. Muchos edificios, construidos en los años 50, no estaban preparados para sismos de esta magnitud.

Ernesto sobrevivió cinco horas bajo los escombros. “Seguí gritando y eso fue lo que me salvó”, contó a Canal 24 Horas. La falta de maquinaria pesada complica las labores. “Todos estos escombros no los pueden mover a mano”, lamentó una vecina. “Cada segundo cuenta”, insistió un rescatista.

La desesperación aumenta. Vecinos sacaron por la fuerza al conductor de una excavadora para impedir que se la llevara. “Anoche había gente con vida ahí abajo. Mira la hora y no se han preocupado en sacarlos”, denunció Mileidy Romero, damnificada. “Ni la policía ni la Guardia Nacional. Vinieron a comer y a tomarse fotos”, gritó un joven. El caos agrava la crisis humanitaria que el país arrastra desde hace años.

Bárbala Palacios, de 34 años, aún busca a su esposo, Jonathan Suárez, atrapado en un hotel de cinco pisos en La Guaira. Tras más de tres días, los equipos no lo han encontrado.

Vecinos forman cadenas humanas para retirar escombros a mano. El rescatista australiano Craig Demeillon, residente en Miami, dijo que han hallado cuatro sobrevivientes y tres fallecidos “con herramientas muy rudimentarias”. Los habitantes reclaman maquinaria.

Las autoridades controlan el acceso a La Guaira. Solo entran vehículos de emergencia ante la llegada masiva de voluntarios a Caracas.

“Cada vida es una fuente de esperanza para Venezuela”, escribió en X la presidenta interina Delcy Rodríguez. Pero los muertos aumentan. Hospitales y morgues están colapsados. Familias trasladan ellas mismas los cuerpos. “Hay demasiado olor a muerto”, relató un hombre a Canal 24 Horas mientras buscaba a un familiar. Yuliana Eyzaguirre recorrió hospitales y la morgue de Bello Monte sin hallar a sus seres queridos.

Naciones Unidas reporta casi 7 millones de afectados y daños por 6,700 millones de dólares. Miles duermen en la calle y dependen de la solidaridad vecinal para obtener ropa, comida, agua y medicinas. Tom Fletcher, jefe de ayuda humanitaria de la ONU en Ginebra, dijo que hay más de 50,000 desaparecidos. La cifra de víctimas podría subir a medida que avancen las operaciones de rescate, calificadas como “extremadamente complejas”.

 

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