Por Rafael Castro
Santo Domingo, RD.
Un total de 53 dominicanos deportados desde Estados Unidos arribó al país a bordo de un vuelo especial que aterrizó en el Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA), José Francisco Peña Gómez, en medio de un amplio dispositivo de seguridad desplegado por las autoridades aeroportuarias, migratorias y organismos de inteligencia.
El grupo está integrado por 48 hombres y cinco mujeres, quienes fueron escoltados durante todo el trayecto por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés), entidad responsable de ejecutar las deportaciones de extranjeros que cumplen condenas o incurren en violaciones a las leyes migratorias de esa nación.
La aeronave llegó en horas de la tarde a la terminal de Las Américas, donde los repatriados fueron recibidos por funcionarios de la Dirección General de Migración (DGM), miembros del Cuerpo Especializado de Seguridad Aeroportuaria y de la Aviación Civil (CESAC), agentes de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), personal del Departamento Nacional de Investigaciones (DNI) y otros organismos de seguridad del Estado.
Una vez concluidos los procedimientos de verificación de identidad, revisión documental y registro biométrico en el aeropuerto, los exconvictos fueron abordados en varios autobuses y trasladados, bajo estricta vigilancia, al Centro de Retención de Deportados de Haina, en la provincia San Cristóbal.
En esas instalaciones serán sometidos al protocolo de recepción que contempla procesos de depuración, entrevistas, evaluación de antecedentes y registro por parte de la Dirección General de Migración y otras agencias de seguridad, antes de ser entregados a sus familiares o puestos a disposición de las autoridades judiciales dominicanas, en caso de mantener procesos pendientes en el país.
De acuerdo con los informes suministrados por las autoridades migratorias, la mayoría de los deportados había sido condenada por diversos delitos cometidos en territorio estadounidense, entre ellos tráfico y posesión de sustancias narcóticas, robos, fraude, agresiones, porte ilegal de armas y otros hechos delictivos.
Asimismo, varios de los repatriados fueron expulsados por incumplir las leyes migratorias de Estados Unidos, tras permanecer de manera irregular o violar las condiciones de su estatus migratorio.
Con la llegada de este nuevo grupo, la cifra de dominicanos deportados desde Estados Unidos durante el presente año se acerca según datos preliminares a los 2,000, reflejando la continuidad de los operativos de repatriación que ejecutan las autoridades estadounidenses contra ciudadanos extranjeros con antecedentes penales o en condición migratoria irregular.
Las deportaciones se realizan de manera periódica mediante vuelos especiales coordinados entre el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y las autoridades dominicanas, como parte de los acuerdos de cooperación existentes entre ambos países en materia migratoria y de seguridad.
En los últimos años, las repatriaciones de ciudadanos dominicanos han mantenido un ritmo constante, principalmente de personas condenadas por narcotráfico, delitos federales, crímenes violentos, fraude y violaciones a las leyes migratorias, quienes, tras cumplir sus condenas o recibir órdenes de expulsión, son enviados de regreso a la República Dominican

