La fiscal general del estado de Nueva York, Letitia James, prepara una advertencia dirigida a los consumidores para frenar la venta de motocicletas y patinetes eléctricos ilegales que se comercializan como si fueran bicicletas eléctricas.
De acuerdo con Streetsblog, la oficina de James confirmó que emitirá próximamente una alerta con el objetivo de combatir la proliferación de estos vehículos, cuya venta continúa realizándose por internet pese a que muchos de ellos no cumplen con la normativa estatal.
El anuncio se produjo después de que Gabriel Nacato, de 17 años, falleciera en un choque ocurrido el miércoles por la mañana en Centre Street, cerca del Ayuntamiento de Nueva York, en Bajo Manhattan.
La Policía de Nueva York informó que el joven conducía una motocicleta eléctrica Deepower cuando colisionó con una camioneta Chevrolet Tahoe que circulaba en la misma dirección. La conductora permaneció en el lugar y la investigación sigue en curso.
Las autoridades aún no han determinado si el adolescente impactó contra la parte trasera del vehículo o si fue embestido. Streetsblog indicó además que el automóvil involucrado acumula tres infracciones por exceso de velocidad detectadas por cámaras desde 2024.
En Nueva York no está permitido, de acuerdo con su legislación, circular por las calles de la ciudad con bicicletas eléctricas equipadas con motores de más de 750 vatios. La Policía informó que el vehículo utilizado por Nacato superaba ese límite y podía alcanzar velocidades de hasta 48 kilómetros por hora.
Streetsblog señaló que el modelo Deepower involucrado en el accidente se anuncia con un motor de 1,500 vatios y que el propio fabricante ofrece instrucciones para desactivar el limitador de velocidad y permitir que el vehículo alcance hasta 80 kilómetros por hora.
Ben Furnas, director ejecutivo de Transportation Alternatives, sostuvo que la tragedia era evitable y afirmó que una advertencia similar emitida por la Fiscalía General de California provocó que varios fabricantes y Amazon dejaran de vender estos vehículos en ese estado.
“A eso es a lo que aspiran los neoyorquinos”, afirmó Furnas, citado por Streetsblog.
Familiares del adolescente contaron al medio que el vehículo había sido comprado por internet cuatro meses atrás como un regalo de un tío y que Gabriel lo utilizaba para desplazarse entre su vivienda, en Bensonhurst, su trabajo y escuela en Manhattan. El miércoles se dirigía a trabajar cuando ocurrió el accidente.
Durante una rueda de prensa celebrada cerca del lugar del choque, el defensor del pueblo de la ciudad, Jumaane Williams, aseguró que la muerte del joven “era evitable” y pidió reforzar la aplicación de las leyes existentes, además de impulsar nuevas regulaciones para impedir que estos vehículos de alta velocidad sigan circulando por las calles.
El presidente del condado de Manhattan, Brad Hoylman-Sigal, también reclamó una mayor regulación y afirmó que el caso evidencia las fallas en los mecanismos de control sobre la venta de estos dispositivos.
La muerte de Nacato se suma a otros accidentes fatales relacionados con vehículos eléctricos ilegales de alta velocidad. Entre ellos figura el ocurrido en mayo en el puente Queensboro, donde murieron Francis Delvalle y el ciclista Dmytro Stechenko tras una colisión, así como el fallecimiento de la peatona Terri Valenti en octubre del año pasado.
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, también ha manifestado recientemente la necesidad de controlar la venta de estos dispositivos, aunque insistió en que la seguridad vial también depende de contar con infraestructura que proteja por igual a conductores, ciclistas y peatones.

