Nueva York, EE.UU. —
Un inmigrante dominicano de 22 años fue condenado a 15 años de prisión federal por disparar y herir gravemente a un agente de la Patrulla Fronteriza que se encontraba fuera de servicio, durante un violento intento de robo ocurrido en Manhattan en julio de 2025.
Miguel Francisco Mora Núñez recibió la sentencia de manos de la jueza del Tribunal de Distrito de Estados Unidos, Loretta Preska, durante una audiencia celebrada el lunes y a la que asistieron numerosos agentes de la Patrulla Fronteriza.
La magistrada impuso la pena máxima contemplada para el cargo federal por posesión de armas, por el cual Mora Núñez se declaró culpable a comienzos de este año.
Preska consideró que una condena severa era necesaria para enviar un mensaje de disuasión a quienes llegan a Estados Unidos y posteriormente incurren en delitos.
“Existe una necesidad imperiosa de enviar un mensaje a las personas que vienen a Estados Unidos a cometer delitos”, manifestó la jueza antes de dictar la sentencia.
Sin embargo, los 15 años de prisión podrían no ser el final de los problemas judiciales del dominicano. Mora Núñez todavía enfrenta un proceso separado en un tribunal estatal de Manhattan, donde está acusado de intento de asesinato, un cargo que podría acarrearle una condena de entre 25 años y cadena perpetua.
El caso se remonta a poco después de la medianoche de julio de 2025, cuando Mora Núñez habría intentado robar al agente federal Joshua Sinclair, quien se encontraba fuera de servicio acompañado por una mujer en una zona rocosa a orillas del río Hudson, en el parque Fort Washington.
Según los fiscales, el dominicano había robado minutos antes el teléfono celular a otra mujer y posteriormente se acercó a Sinclair con la intención de despojarlo de sus pertenencias.
La situación terminó de manera violenta cuando Mora Núñez abrió fuego contra el agente y lo impactó en el rostro.
Sinclair, pese a haber resultado gravemente herido, logró reaccionar y respondió al ataque con su arma de reglamento. El agente alcanzó a Mora Núñez en dos ocasiones, pero el atacante consiguió escapar del lugar a bordo de una motocicleta conducida por su presunto cómplice, Christhian Aybar-Berroa, de 23 años.
Aybar-Berroa fue condenado por separado a 12 años y siete meses de prisión federal por su participación en la fuga.
Durante la audiencia de sentencia, Mora Núñez se mostró visiblemente afectado y contuvo las lágrimas mientras pedía perdón por el ataque. Desde la galería, frente a él, se encontraba el agente Sinclair, quien todavía arrastra las consecuencias físicas de aquella noche.
Hablando en español y mediante un intérprete, el condenado expresó su deseo de cambiar y lamentó haberse separado de su hija.
“Me he visto separado de mi hijita, a quien quiero muchísimo. Realmente deseo estar con ella y ser un mejor ejemplo”, manifestó.
También dijo que desearía poder regresar al pasado para evitar las decisiones que lo llevaron hasta la prisión.
Pero las palabras de arrepentimiento no convencieron a la jueza Preska. La magistrada señaló que no tenía certeza de que el acusado hubiese aprendido a respetar la ley y tomó en consideración las afirmaciones de los fiscales de que, mientras permanecía detenido en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, supuestamente se habría jactado ante otros reclusos de sus antecedentes.
“Nada inspira confianza alguna en que haya aprendido a respetar la ley, y la sentencia debe reflejarlo”, sostuvo la jueza.
De acuerdo con los fiscales, Mora Núñez había ingresado ilegalmente a Estados Unidos por la frontera de Arizona en abril de 2023. Las autoridades también señalaron que, durante su permanencia en el país, había acumulado otros incidentes con la justicia, entre ellos acusaciones de haber atacado a una mujer embarazada y de amenazar con matar a otro inmigrante utilizando un machete.
Mientras tanto, el agente Joshua Sinclair continúa recuperándose de las heridas sufridas durante el tiroteo. Según los fiscales, 14 meses después del ataque todavía no ha podido reincorporarse a sus funciones y ha tenido que someterse a varias cirugías faciales.
El caso mantiene abierto además un proceso en la justicia estatal de Nueva York. Tanto Mora Núñez como Aybar-Berroa se han declarado no culpables de los cargos estatales que enfrentan y deberán regresar ante la corte en noviembre.
La sentencia federal de Mora Núñez pone así un punto parcial a un episodio que comenzó con un presunto robo en las inmediaciones del río Hudson y terminó con un agente federal gravemente herido, dos dominicanos tras las rejas y un proceso judicial que todavía tiene capítulos pendientes.

