Por José Zabala, creador de contenido
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NUEVA YORK, EE.UU..– La historia de Ydanis Rodríguez es la de un joven inmigrante dominicano que llegó a Estados Unidos en junio de 1983, a los 18 años, y que, a través del estudio, la participación comunitaria y la lucha por mayores oportunidades, logró abrirse camino hasta ocupar una de las principales posiciones de la administración municipal de Nueva York.
Durante una conversación en el pódcast Lo que se dice en el exterior, conducido por Eliezer Bueno, Rodríguez repasó los momentos más importantes de su vida, desde sus primeros años como inmigrante hasta sus responsabilidades en el Concejo Municipal y su llegada al Departamento de Transporte de la ciudad.
También abordó su visión del servicio público y dejó abierta la reflexión sobre su futuro político, sin anunciar una candidatura ni precisar a qué posición aspiraría.
Al recordar sus inicios, destacó la influencia de su familia en la formación de sus valores. En particular, reconoció el papel de su hermana mayor, quien lo ayudó a encauzar su energía hacia el compromiso social y a reflexionar sobre las razones detrás de sus decisiones.
También resaltó los sacrificios de sus hermanas y las enseñanzas de honradez, responsabilidad y trabajo que recibió de sus padres y su abuelo. A esas influencias sumó las experiencias vividas en los Boy Scouts, la catequesis y la pastoral juvenil, espacios que, según explicó, contribuyeron a desarrollar su vocación de servicio.
Para Rodríguez, esas experiencias fueron determinantes para comprender que ayudar a los demás no debía ser una actividad ocasional, sino una forma de vida.
De los primeros trabajos al activismo comunitario
Sus primeros años en Nueva York estuvieron marcados por los desafíos propios de la inmigración. Se alojó con familiares y trabajó en restaurantes mientras comenzaba a conocer una ciudad que ofrecía oportunidades, pero que también exigía esfuerzo, preparación y capacidad de adaptación.
En ese proceso entró en contacto con organizaciones políticas, clubes comunitarios y proyectos culturales como Orientación y Nuevo Surco, iniciativas que contribuyeron a preservar la identidad dominicana y a fortalecer la participación de los inmigrantes en la sociedad neoyorquina.
Aquellos espacios no solo funcionaban como puntos de encuentro para los dominicanos, sino también como plataformas para discutir sus necesidades, defender sus derechos y reclamar mayor reconocimiento dentro de la ciudad.
Rodríguez encontró en la organización comunitaria una vía para transformar las inquietudes de su generación en acciones concretas. Su participación fue evolucionando hacia el activismo estudiantil, una etapa que reforzó su convicción de que la educación y la participación ciudadana podían convertirse en herramientas para reducir las desigualdades.
La educación como instrumento de transformación
Durante su paso por City College, Rodríguez participó en movilizaciones relacionadas con el acceso a la educación, la calidad de los servicios y el reconocimiento de las contribuciones de la comunidad dominicana.
Esas luchas formaron parte de un proceso más amplio que buscaba incorporar la experiencia histórica y cultural de los dominicanos al ámbito académico. En ese contexto se desarrollaron iniciativas vinculadas a los estudios dominicanos en la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY), cuyo instituto comenzó como proyecto piloto durante el año académico 1992-1993.
El dirigente recordó esa etapa como un período en el que los estudiantes y las organizaciones comunitarias tuvieron que movilizarse para conseguir espacios de participación y oportunidades educativas.
La experiencia también contribuyó a definir su visión política: las instituciones públicas debían responder a las necesidades de las comunidades trabajadoras y facilitar que las nuevas generaciones pudieran superar las barreras económicas, sociales y culturales.
Su transición del activismo a la política institucional estuvo vinculada, según explicó, con el propósito de llevar esas demandas a los espacios donde se toman las decisiones que afectan la vida cotidiana de los ciudadanos.

El salto a la dirección del transporte de Nueva York
La trayectoria de Rodríguez lo llevó a ocupar responsabilidades en el Concejo Municipal de Nueva York y, posteriormente, a dirigir el Departamento de Transporte (DOT).
El 1 de enero de 2022 asumió como comisionado de esa agencia, convirtiéndose en el primer latino en ocupar esa posición, de acuerdo con la documentación municipal.
Desde ese cargo, su responsabilidad ha estado vinculada a la gestión de una de las áreas esenciales para el funcionamiento de la ciudad: la movilidad de millones de residentes y visitantes que dependen diariamente de autobuses, calles, aceras y otras infraestructuras de transporte.
Durante la entrevista, Rodríguez defendió la necesidad de tomar decisiones pensando en la mayoría de los ciudadanos, incluso cuando determinadas medidas generan resistencia entre algunos sectores.
Para ilustrar su argumento, recurrió al ejemplo de “doña Juana”, una pasajera de autobús que depende del transporte público para trasladarse. Con esa referencia, explicó que una modificación que pueda resultar incómoda para algunos conductores puede representar una mejora para las personas que utilizan diariamente ese servicio.
“Cuando tienes responsabilidad de gobernar, tú haces política para la mayoría”, expresó.
Su planteamiento refleja una visión de la gestión pública centrada en el interés colectivo y en las necesidades de quienes dependen de los servicios municipales para trabajar, estudiar y cumplir con sus responsabilidades familiares.
¿Cuál será su futuro político?
Uno de los aspectos de mayor interés de la conversación fue la reflexión sobre el futuro político de Rodríguez, cuya trayectoria lo ha mantenido vinculado a la vida pública de Nueva York durante décadas.
Aunque sus declaraciones reflejan su disposición a continuar defendiendo la participación institucional y las oportunidades para la clase trabajadora, en el contenido compartido no anunció una nueva candidatura ni identificó un cargo al que pretenda aspirar.
Por tanto, cualquier interpretación sobre sus próximos pasos debe mantenerse en el terreno de las posibilidades, sin presentar como confirmada una decisión que no ha hecho pública.
Su experiencia en el activismo, el Concejo Municipal y la dirección del Departamento de Transporte constituye una trayectoria que podría influir en sus futuras decisiones, pero su continuidad política dependerá de las circunstancias, sus propios planteamientos y el respaldo ciudadano.
Más allá de las aspiraciones electorales, Rodríguez insistió en la importancia de entender la política como un instrumento para atender las necesidades colectivas y crear oportunidades para las personas que históricamente han tenido menos acceso a los espacios de poder.
Una historia que trasciende lo individual
El testimonio de Rodríguez también puso de relieve el papel de las familias, los educadores, las organizaciones comunitarias y los movimientos sociales en la consolidación de la presencia dominicana en Nueva York.
Su recorrido desde la llegada a Estados Unidos en 1983 hasta la dirección de una importante agencia municipal ilustra cómo la educación, la organización y la participación ciudadana pueden contribuir a abrir puertas en una sociedad diversa y competitiva.
Para las nuevas generaciones de dominicanos en Estados Unidos, su historia deja un mensaje sobre la importancia de prepararse, participar en las instituciones y mantener el compromiso con las comunidades de origen.
Sin embargo, su legado también plantea una exigencia para todo dirigente público: las buenas intenciones deben traducirse en resultados concretos y en respuestas efectivas a las necesidades de la población.
La conversación con Eliezer Bueno permitió conocer no solo al funcionario, sino también al inmigrante que encontró en el trabajo comunitario una forma de construir su camino.
Mientras su futuro político permanece sin una definición pública concreta, Rodríguez continúa siendo una figura cuya trayectoria conecta la experiencia de la inmigración dominicana con los espacios de decisión de una de las ciudades más importantes de Estados Unidos.

