AERODOM y la Fundación Eco-Bahía firman una alianza hasta 2030 para proteger a la tortuga tinglar

Santo Domingo-RD

AERODOM, operador del Aeropuerto Internacional Presidente Juan Bosch (El Catey) y parte de la red VINCI Airports, y la Fundación Ecológica Bahía Príncipe (Eco-Bahía), de Grupo Piñero, firmaron una alianza que extiende hasta 2030 su trabajo conjunto para proteger a la tortuga tinglar (Dermochelys coriacea) y a otras tortugas marinas que anidan en las playas del nordeste dominicano.

Cyril Girot, CEO de AERODOM e Isabel Piñero, presidenta de Eco Bahia, firmaron el acuerdo. Con él, ambas instituciones refuerzan un compromiso compartido: cuidar una de las especies más emblemáticas del Caribe y las playas donde nacen sus crías.

El programa vigilará y protegerá los nidos en las playas de Nagua, La Majagua, en Sánchez, y Cosón, en Las Terrenas, además de la franja costera cercana al aeropuerto. También llevará educación ambiental a las escuelas de Gran Estero, La Majagua, Los Yayales y Matancitas.

Como parte de la alianza, AERODOM pondrá a disposición de la Fundación un área de exhibición en el Aeropuerto de El Catey, con una escultura y un muro dedicados al programa. Allí los pasajeros podrán conocer el trabajo de conservación y la importancia de proteger los ecosistemas costeros.

El acuerdo contempla además una oficina en el aeropuerto para el equipo de campo, mientras que el corral de protección de nidos se ubica en la comunidad de Los Yayales. El aeropuerto se convierte así en aliado directo de la conservación y en la puerta de entrada a la naturaleza de Samaná.

La tortuga tinglar es la tortuga marina más grande del mundo y la que más anida en la costa norte de República Dominicana. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) la considera En Peligro Crítico.

Sus principales amenazas son el saqueo de nidos, la contaminación marina y la pérdida de hábitat. Las playas entre Matancitas, en María Trinidad Sánchez, y La Majagua, en Samaná, son una de las últimas franjas naturales del país donde esta especie desova.

La nueva etapa se apoya en resultados medibles. En 2025, el equipo de Eco-Bahía pasó de patrullajes cada dos o tres días a una vigilancia diaria. Así duplicó la costa protegida, de 15 a 32 kilómetros.

El saqueo de nidos cayó del 95% registrado en 2024 al 29.6%. Se protegieron 19 nidos de tinglar, se recuperaron 1,535 huevos y 461 crías fueron liberadas al mar. La temporada 2026, primera del nuevo acuerdo, consolidó la tendencia: se protegieron 26 nidos, la tasa de saqueo bajó al 7.7% y 843 crías llegaron al mar.

“Proteger a la tortuga tinglar es parte de nuestra responsabilidad con el entorno donde operamos. Los resultados del último año demuestran que, cuando sumamos esfuerzos con organizaciones expertas y con

las comunidades, podemos cambiar la historia de una especie en peligro crítico. Esta alianza con la Fundación Eco-Bahía nos permite mirar a largo plazo y reafirma nuestra visión de un aeropuerto que también protege el patrimonio natural de la República Dominicana”, afirmó Cyril Girot, CEO de AERODOM.

“Este acuerdo marca un hito en nuestros esfuerzos de conservación costero-marina en la República Dominicana. Este acuerdo nos da la estabilidad necesaria para seguir cuidando las playas de Samaná y Nagua temporada tras temporada, y para hacerlo de la mano de las comunidades que conviven con las tortugas.

Este trabajo en conjunto con AERODOM es un respaldo a la fundación y un compromiso con la biodiversidad del país”, expresó Isabel Piñero, presidenta de Eco Bahia.

La alianza va más allá de la protección de nidos. Ambas organizaciones desarrollarán campañas de sensibilización para estudiantes, comunidades costeras y colaboradores del aeropuerto. Además, darán continuidad a las liberaciones públicas de crías, que en 2025 reunieron a familias, autoridades de áreas protegidas y representantes municipales.

El año pasado, 180 estudiantes de cinco escuelas participaron en actividades educativas y 50 miembros de comunidades costeras recibieron formación en buenas prácticas de conservación.

Cuidar estos ecosistemas también ayuda a preservar uno de los grandes atractivos de Samaná y la costa nordeste para los visitantes nacionales e internacionales.

Proteger a la tortuga tinglar y sus playas es apostar por un turismo sostenible, que permita a las comunidades y a las próximas generaciones seguir disfrutando de la riqueza natural de la región.

Esta iniciativa refleja el compromiso de AERODOM y VINCI Airports con la protección de la biodiversidad en los territorios donde opera. Como parte de su estrategia ambiental, la red promueve acciones basadas en el conocimiento de los entornos naturales, en la colaboración con organizaciones especializadas y en la participación de las comunidades locales. Su objetivo es prevenir y reducir los impactos sobre la biodiversidad y contribuir activamente a su conservación.

 

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