Rafael Castro
Santo Domingo, República Dominicana
La Asociación Dominicana de Líneas Aéreas (ADLA), aseguro que la posibilidad de aplicar un cargo adicional de diez dólares a los boletos ha creado una preocupación en el sector aeronautico ante la medida que estudia el Gobierno como parte de las acciones destinadas a enfrentar el impacto económico provocado por el aumento internacional de los precios del petróleo, los insumos y el transporte de carga.
Omar Chahin Lama presidente de la entidad advirtió que, aunque comprende los desafíos que enfrenta el Estado para preservar la estabilidad económica en un escenario internacional marcado por la volatilidad de los mercados y el encarecimiento de los combustibles, cualquier decisión que implique elevar el costo de los viajes aéreos debe ser objeto de un análisis profundo debido a sus posibles repercusiones sobre sectores fundamentales de la economía dominicana.
El presidente de ADLA, Omar Chahín, expresó que la industria aérea reconoce los esfuerzos que realizan las autoridades para proteger la economía nacional, pero considera que gravar aún más los boletos podría generar consecuencias negativas para la conectividad aérea, el turismo y la competitividad del país frente a otros destinos de la región.
“Reconocemos el esfuerzo del Gobierno por proteger la economía dominicana frente a un escenario internacional desafiante. Sin embargo, entendemos que gravar aún más el boleto aéreo podría generar efectos adversos sobre sectores estratégicos para el crecimiento del país, particularmente el turismo, la conectividad y la aviación comercial”, afirmó Chahín.
El dirigente empresarial explicó que República Dominicana mantiene una intensa competencia con otros destinos turísticos del Caribe y Centroamérica para atraer visitantes, inversiones y nuevas rutas aéreas.
En ese contexto, señaló que cualquier aumento en los costos de acceso al país puede influir directamente en las decisiones de viaje de los pasajeros y en los planes de expansión de las aerolíneas.
Indicó que la experiencia internacional demuestra que los viajeros suelen comparar precios entre destinos similares y que incluso pequeños incrementos en los costos pueden afectar la demanda, especialmente en mercados altamente sensibles al precio.
“Cuando se encarece el acceso al país, el impacto no recae únicamente sobre las líneas aéreas. También afecta al pasajero, al sector turístico, al comercio y, en general, a toda la cadena de valor vinculada a la conectividad aérea”, sostuvo.
ADLA recordó que el boleto aéreo que adquieren los pasajeros ya incluye una serie de tasas aeroportuarias, impuestos, cargos de seguridad y otros costos operativos que elevan considerablemente el precio final del viaje.
Por ello, entiende que la incorporación de nuevos gravámenes podría representar una carga adicional para los usuarios y convertirse en un factor que limite el crecimiento sostenido de la demanda aérea.
La organización destacó que durante los últimos años República Dominicana ha logrado avances significativos en materia de conectividad internacional, consolidándose como uno de los principales destinos turísticos de la región y fortaleciendo su posición como centro estratégico para las operaciones aéreas en el Caribe.
Según la entidad, mantener esa competitividad requiere políticas que favorezcan la expansión de rutas, la llegada de nuevas aerolíneas y el incremento del flujo de pasajeros, elementos que podrían verse comprometidos si se incrementan los costos asociados al transporte aéreo.
No obstante, ADLA reiteró su disposición de colaborar con las autoridades en la búsqueda de alternativas que permitan alcanzar los objetivos fiscales del Estado sin afectar el crecimiento de la aviación comercial ni el desarrollo del turismo.
“Creemos que existen espacios para el diálogo y la construcción de soluciones conjuntas. Como sector, estamos dispuestos a participar en una mesa técnica junto al Gobierno, las autoridades aeronáuticas, el sector turístico y los operadores aeroportuarios para evaluar alternativas que contribuyan a la estabilidad económica del país sin comprometer el desarrollo de la aviación dominicana”, manifestó Chahín.
Entre las propuestas planteadas por la asociación figura la realización de una revisión integral de la estructura de costos que impacta la actividad aérea, incluyendo aspectos relacionados con el combustible de aviación, las tasas operativas y otros componentes que inciden directamente en la competitividad del sector.
La organización considera que el diálogo entre el Gobierno y los actores de la industria permitirá identificar mecanismos más eficientes para fortalecer las finanzas públicas sin trasladar nuevas cargas a los pasajeros ni afectar uno de los sectores que más aporta al crecimiento económico nacional.
La discusión surge en un momento en que el país continúa registrando cifras récord en llegada de visitantes y mantiene una estrategia orientada a fortalecer la conectividad aérea como uno de los pilares fundamentales para el desarrollo del turismo, la inversión extranjera y el comercio internacional.

