Santo Domingo.—
La gestión de Josefa Castillo Rodríguez al frente del Instituto Nacional de Atención Integral a la Primera Infancia (INAIPI) ha estado marcada por una visión centrada en ampliar la cobertura, elevar la calidad de los servicios y fortalecer la atención integral que reciben miles de niños y niñas en distintas comunidades del país.
Castillo Rodríguez asumió la dirección ejecutiva del INAIPI en agosto de 2024, mediante el decreto 455-24, emitido por el presidente Luis Abinader. Desde entonces, ha colocado entre sus principales prioridades el fortalecimiento de los programas dirigidos a la primera infancia y la consolidación de una institución capaz de responder a las necesidades de los sectores más vulnerables.
Psicóloga y educadora, con experiencia en la administración pública como diputada y exsuperintendente de Seguros, Castillo ha trasladado a su gestión una visión que procura colocar al niño y a su familia en el centro de las políticas de atención.
El INAIPI desarrolla programas destinados a niños de cero a cinco años mediante los Centros de Atención Integral a la Primera Infancia (CAIPI) y los Centros de Atención a la Infancia y la Familia (CAFI), donde se ofrecen servicios de educación inicial, nutrición, salud, estimulación temprana y acompañamiento a las familias.
Uno de los aspectos que ha distinguido la gestión de Castillo es el desempeño institucional alcanzado por el INAIPI. La entidad ha logrado una valoración de 89.50 % en el ranking SISMAP de Gestión Pública y ha obtenido puntuaciones superiores a los 91 puntos en evaluaciones de desempeño institucional, mientras que su Carta Compromiso al Ciudadano alcanzó una puntuación de 100.
Estos resultados son presentados como una muestra del esfuerzo por fortalecer los procesos internos, mejorar la calidad de los servicios y garantizar que los recursos destinados a la primera infancia se traduzcan en beneficios concretos para las familias.
Más cobertura para miles de familias
La expansión de la cobertura constituye otro de los pilares de la gestión. La apertura e inauguración de nuevos centros CAIPI ha permitido incorporar a decenas de miles de niños y sus familias a los servicios de atención integral, especialmente en comunidades donde existían limitaciones para acceder a este tipo de programas.
La política de expansión no se limita a levantar nuevas edificaciones. El propósito es que cada centro se convierta en un espacio seguro, adecuado y preparado para contribuir al desarrollo físico, emocional, cognitivo y social de los menores.
En ese sentido, la administración de Castillo también ha puesto especial atención en las condiciones de seguridad de los centros y en el mejoramiento de los servicios que se ofrecen diariamente a los niños.
La colaboración con los gobiernos municipales constituye, además, una herramienta que ha permitido fortalecer la presencia del INAIPI en las comunidades. La coordinación con alcaldías facilita la identificación de necesidades locales y la articulación de esfuerzos para beneficiar a la población infantil.
Una inversión que apuesta al futuro
Más allá de las cifras y las evaluaciones institucionales, la gestión de Josefa Castillo ha insistido en la importancia de mirar la atención a la primera infancia como una inversión social y no simplemente como un gasto público.
Los primeros años de vida son determinantes para el desarrollo de las capacidades físicas, emocionales, intelectuales y sociales de una persona. Por ello, garantizar alimentación adecuada, atención sanitaria, estimulación temprana, educación y acompañamiento familiar puede tener efectos que se extienden durante toda la vida.
Desde esa perspectiva, el trabajo del INAIPI adquiere una dimensión que trasciende sus centros de atención. Cada niño incorporado a los programas representa también una familia que recibe acompañamiento y una oportunidad para romper ciclos de vulnerabilidad social.
La gestión de Castillo Rodríguez se ha encaminado precisamente hacia ese objetivo: ampliar las oportunidades de los niños dominicanos desde sus primeros años y fortalecer el papel de las familias en su desarrollo.
Los reconocimientos obtenidos por la institución y el crecimiento de su cobertura colocan a la actual administración del INAIPI ante el desafío de mantener los niveles de calidad alcanzados y continuar ampliando sus servicios.
Para Josefa Castillo, el verdadero indicador de una gestión en primera infancia no debe medirse únicamente por la cantidad de centros inaugurados o las puntuaciones obtenidas en los sistemas de evaluación, sino por el impacto que esas acciones generan en la vida de los niños y sus familias.
En un país que apuesta al desarrollo social, la atención integral a la primera infancia representa una de las inversiones con mayor retorno. Bajo esa premisa, la labor desarrollada por Castillo al frente del INAIPI busca dejar como resultado una institución más fortalecida, con mayor cobertura y, sobre todo, con una presencia cada vez más cercana a las comunidades que necesitan sus servicios.

