NUEVA YORK, domingo 9 de agosto de 2026.—
El cónsul general de la República Dominicana en Nueva York, Jesús Vázquez Martínez, destacó este domingo el carácter ejemplar del Desfile de Manhattan, resaltando el civismo, el orden, la disciplina y el entusiasmo demostrado por decenas de miles de dominicanos y descendientes que llenaron la Sexta Avenida.
“Manhattan se viste de civismo, identidad y orgullo”, expresó el cónsul al felicitar a la directiva del Desfile Dominicano de Nueva York por la organización de esta celebración que reafirma la cultura, la identidad y sus raíces Quisqueyana.
Vázquez Martínez subrayó que el desfile constituye “una expresión de integración, civismo y sentido comunitario”, y destacó que la comunidad dominicana “ha sabido proyectar su cultura con alegría, pero también con responsabilidad y respeto por esta ciudad que la ha acogido”.
Una organización que merece reconocimiento
El cónsul extendió su felicitación a la directiva del Desfile Dominicano de Nueva York 2026, así como a los voluntarios, colaboradores, patrocinadores, organizaciones participantes y organismos encargados de garantizar la seguridad.
La magnitud de la celebración quedó reflejada en la participación de más de 40 carrozas y más 150 grupos y organizaciones que llevaron a la Sexta Avenida, en Manhattan, estas empresas, instituciones, organizaciones comunitarias, agrupaciones culturales y entidades profesionales que fueron parte del Desfile.
Entre las presencias empresariales se destacó Goya Foods, junto a instituciones vinculadas a la comunidad dominicana, entre ellas SOMOS Community Care, Montefiore Einstein, NYC Health + Hospitals, JetBlue, TWU Local 100 y Liberty Coca-Cola, también planta televisiva y emisoras.
Música, alegría y cultura: la Sexta Avenida como escenario dominicano
La jornada adquirió un carácter aún más vibrante con la presencia musical que acompañó el recorrido. Julián Oro Duro, Koqui Acosta y otras agrupaciones musicales incluyendo la policía de la ciudad, quienes pusieron ritmo y energía a la celebración, convirtiendo la Sexta Avenida en un gran escenario del país en New York con su música popular

El merengue, los típicos y la bachata, y demás géneros tradicionales acompañaron a los participantes durante todo el trayecto, creando un ambiente festivo y familiar que permitió a varias generaciones reencontrarse sus raíces
Una imagen que se destacó entre la multitud: una familia dominicana ondeando la bandera mientras un niño, vestido con los colores patrios, bailaba merengue al paso de una carroza. Ese tipo de escenas reflejó la conexión emocional que la diáspora mantiene con su identidad.
Seguridad, orden y civismo ejemplar
El cónsul reconoció la labor del NYPD, los equipos de seguridad y los organismos de coordinación que garantizaron el orden durante toda la jornada.
Destacó que el desfile se desarrolló sin incidentes relevantes, lo que demuestra —dijo— “el comportamiento ejemplar de una comunidad que celebra con alegría, pero también con civismo y respeto por la ciudad que la acoge”.
Ramón Tallaj, Gran Mariscal
La selección del doctor Ramón Tallaj como Gran Mariscal fue uno de los aspectos más destacados de esta edición. Su trayectoria profesional, su compromiso comunitario y su trabajo en el área de la salud representan una expresión significativa de los aportes que los dominicanos han realizado a Nueva York.
La distinción reconoce no solo a un profesional, sino también a una comunidad que ha sabido abrirse camino en uno de los centros urbanos más importantes del mundo.
La comunidad también habló a través de sus medios
La celebración tuvo además una importante dimensión comunicacional. Canales de televisión, emisoras de radio y medios dominicanos dirigidos a la comunidad hispana llevaron las imágenes y el significado del desfile a hogares de Nueva York, otros estados y la República Dominicana.
La cobertura permitió que la celebración trascendiera las calles de Manhattan y mostrara la vitalidad de la comunidad dominicana ante una audiencia mucho más amplia.
Una comunidad integrada a Nueva York
El cónsul Jesús Vázquez Martínez puntualizó que la presencia dominicana en Nueva York trasciende ampliamente los espacios de celebración cultural.
Recordó que esta ciudad cuenta con más de 900 mil dominicanos y descendientes, incluyendo miles de médicos, cientos de miles de estudiantes, de policías, además de profesionales, empresarios, educadores, trabajadores, artistas y líderes comunitarios que diariamente contribuyen al desarrollo de Nueva York.
“La dominicanidad está presente en hospitales, universidades, escuelas, instituciones públicas y privadas, negocios, medios de comunicación y prácticamente todos los sectores de la vida de esta ciudad”, afirmó.
Los jóvenes abrazan sus raíces
Uno de los aspectos más emotivos de la jornada fue la enorme presencia de jóvenes. Muchos son hijos de padres dominicanos nacidos o criados en Estados Unidos; otros pertenecen ya a una segunda o tercera generación. Sin embargo, caminaron por la Sexta Avenida con la bandera dominicana, participaron en las expresiones culturales y demostraron orgullo por la historia y las tradiciones heredadas de sus padres y abuelos.
La celebración demostró que la identidad cultural puede transmitirse de generación en generación y fortalecerse incluso lejos del territorio de origen.
Manhattan se vistió de dominicanidad
Nueva York es una ciudad caracterizada por la diversidad y la convivencia de distintas culturas. En esa extraordinaria pluralidad, la comunidad dominicana ha construido una presencia sólida, reconocida y profundamente integrada.
Este domingo 9 de agosto, la Sexta Avenida se llenó de banderas, música, colores, carrozas y emociones. Pero la imagen más importante fue otra: una comunidad multitudinaria celebrando con alegría sin abandonar el civismo, expresando orgullo sin confrontación y mostrando sus raíces con orden y disciplina.
El Desfile Dominicano de Manhattan 2026 dejó una imagen positiva de la comunidad dominicana ante Nueva York: una comunidad que trabaja, estudia, sirve, emprende, educa, salva vidas, protege las calles y contribuye diariamente al desarrollo de esta gran ciudad.
“La dominicanidad en Nueva York no es solo cultura: es civismo, aporte y compromiso con esta ciudad”, afirmó el cónsul.
Y cuando sus nuevas generaciones levantan la bandera tricolor en la Sexta Avenida, dejan un mensaje claro: las raíces dominicanas siguen vivas en Nueva York.
Manhattan se vistió este domingo de civismo, identidad y orgullo dominicano.

