NUEVA YORK.— 7 de octubre 2026
Después de permanecer 26 años en Estados Unidos y atravesar una difícil situación de salud y migratoria, la dominicana Carmen Julia Caminero, oriunda de San Cristóbal, pudo regresar el pasado sábado a la República Dominicana para reencontrarse con sus familiares, gracias a una gestión coordinada por el Consulado General dominicano en Nueva York y el Ministerio de Relaciones Exteriores (MIREX).
El retorno de Caminero fue posible luego de varios meses de trámites y gestiones consulares, iniciados a partir de una solicitud de asistencia presentada por sus familiares ante el MIREX.
La mujer había sufrido meses atrás un accidente cerebrovascular (ACV), por lo que tuvo que ser ingresada en un hospital de Staten Island. Tras su recuperación, fue trasladada a un centro especializado de cuidados, donde permaneció sin familiares cercanos y con dificultades migratorias que impedían su regreso a territorio dominicano.
Ante la incertidumbre que enfrentaba, sus familiares recurrieron a las autoridades dominicanas en busca de ayuda. El caso fue remitido al Consulado General de la República Dominicana en Nueva York, que comenzó a gestionar los documentos y servicios necesarios para hacer realidad su retorno.
Por disposición del cónsul general, Jesús Vázquez Martínez, el Departamento de Asuntos Comunitarios, dirigido por Ramona Almonte, asumió la coordinación del proceso.
Entre las diligencias realizadas estuvieron la obtención de la carta de ruta, la gestión del boleto aéreo y otros procedimientos necesarios para que Caminero pudiera abandonar Estados Unidos y regresar a su país.
Debido a que la dominicana no contaba con familiares que pudieran acompañarla durante el trayecto, Almonte decidió viajar junto a ella hasta la República Dominicana, con el propósito de garantizar que recibiera asistencia durante todo el proceso y pudiera ser entregada de manera segura a sus seres queridos.
“Dijimos: ‘Sí, la vamos a ayudar’”, recordó Almonte al referirse al momento en que recibió la solicitud de asistencia.
Para la funcionaria, más allá de los trámites y documentos gestionados, la mayor satisfacción fue haber contribuido a que una dominicana pudiera volver a su tierra y reencontrarse con los suyos después de más de dos décadas.
“Esta es mi mayor satisfacción. No una placa. Es ver a una dominicana y a los suyos cumplir su sueño de volver a abrazarla en su tierra”, expresó.
El proceso contó con el respaldo del Consulado Dominicano en Nueva York y del Ministerio de Relaciones Exteriores, bajo la coordinación del canciller Víctor (Ito) Bisonó, cuyos esfuerzos permitieron completar las gestiones para el retorno de Caminero.
Así, después de 26 años lejos de su país y tras superar una enfermedad que complicó aún más su situación, Carmen Julia Caminero volvió a suelo dominicano para cerrar un largo capítulo de separación y abrir otro junto a su familia.

