Por Marino Ramírez Grullón
La belleza del discurso de la revolución, hablo de cambio de sistema del capitalismo al marxismo, se ha ido diluyendo con el tiempo debido a las malas prácticas dictatoriales que ni Carlos Marx o Federico Engels predijeron en sus estudios sociales y económicos sobre la lucha de clases refiriéndose al advenimiento de una nueva sociedad.
Las malas prácticas dentro de la aplicación del socialismo o comunismo quizás sólo hayan sido superadas por el Partido Comunista Chino y su gobierno que aunque dictatorial ha sabido mezclar la represión ideológica y partidaria con la libre empresa capitalista que hasta ahora es la que ha demostrado promover el desarrollo social e individual en las sociedades.
Evidentemente que el capitalismo tiene sus derivas negativas también vicios de gobiernos como en el comunismo pero al menos permite ciertas libertades y creatividad que hacen del individuo alguien más útil para con el desarrollo a todos los niveles
En el socialismo o comunismo se impone mediante falsas promesas una casta partidaria y hasta familiar que no permite ningún tipo de acción de desarrollo de crecimiento individual a ningún nivel castrando al ser humano de ser quien ese desde el momento de su nacimiento hasta la muerte.
Es decir la acción de la libertad y respeto al pensamiento que es lo que realmente busca el individuo, crecer y tener cosas materiales y hasta espirituales que las dictaduras llamadas de izquierda no permiten ni por asomo.
En cuanto a las dictaduras de derechas, estos aunque violadores de todas libertades permiten algunas cosas que no contengan cuestiones ideológicas o que contrasten con sus estilos anti libertades, las dejan pasar.
De ahí las diferencias porque los discursos comunistas venden libertad, bienestar y beneficios sociales que nunca aparecen, sino veamos lo que pasa en los pocos países que todavía ejercen el sistema comunista que al final no sirve para nada.
China Popular es ambivalente, dictadura política sobre el proletariado permite desarrollo controlado a las ambiciones individuales de sus ciudadanos.
Corea del Norte, la víctima más penosa del comunista donde una familia se adueñó del Estado tomando como cárcel a todos sus ciudadanos, mientras la camarilla gobernante oprime a los demás sus grupos de castas disfrutan del poder ilimitado.
Lo mismo vemos en la Cuba de los Castro, Nicaragua de los Ortega, Laos, Vietnam es un híbrido como China Popular.
Sobre el caos y la destrucción que están sembrando en Europa los comunistas de nuevo cuño, de eso hablaremos luego.
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