Crucero a la deriva: brote de hantavirus deja muertos y un puerto que no llega

En medio del océano, lejos de cualquier costa que ofrezca alivio, el crucero MV Hondius navega envuelto en una incertidumbre que crece con cada hora. Lo que comenzó como una travesía desde Ushuaia rumbo a Cabo Verde se ha transformado en una emergencia sanitaria internacional, tras la confirmación de un brote de hantavirus a bordo.

La alerta fue emitida por la Organización Mundial de la Salud, que confirmó dos casos positivos y cinco sospechosos entre los 147 pasajeros y tripulantes del navío.

La cifra más alarmante, sin embargo, no se limita a los contagios: tres personas han fallecido, una permanece en estado crítico en una unidad de cuidados intensivos en Johannesburgo, y otras tres presentan síntomas leves mientras continúan aisladas a bordo.

El brote tiene un origen que se remonta al 6 de abril, cuando un pasajero neerlandés de 70 años comenzó a mostrar síntomas aparentemente comunes: fiebre, dolor de cabeza y una leve diarrea.

 Pero la evolución fue rápida y fatal. Cinco días después, el 11 de abril, su estado se agravó hasta causarle la muerte, sin que se le practicaran pruebas que permitieran identificar la causa.

Días más tarde, su esposa, de 69 años, también presentó síntomas, en este caso gastrointestinales. Ambos habían sido desembarcados en la remota isla de Santa Elena el 24 de abril.

Desde allí, la mujer fue trasladada en avión a Johannesburgo, donde falleció dos días después. Fue en su caso donde finalmente se confirmó la presencia del virus, encendiendo todas las alarmas sanitarias.

Desde entonces, la situación ha escalado con rapidez. Equipos médicos especializados han subido al barco para evaluar a los pasajeros y contener posibles contagios, mientras la naviera Oceanwide Expeditions asegura haber implementado estrictas medidas de aislamiento y control.

Sin embargo, el drama no se limita al ámbito sanitario. El MV Hondius enfrenta ahora otro obstáculo crítico: no tiene puerto donde atracar. Las autoridades de Praia rechazaron su entrada, dejando al barco en una especie de limbo marítimo.

 Como alternativa, se evalúa la posibilidad de dirigir la embarcación hacia las Islas Canarias, específicamente a Las Palmas o Tenerife, aunque hasta el momento no existe una confirmación oficial.

Mientras tanto, la OMS ha iniciado investigaciones para rastrear a los pasajeros que compartieron vuelos con los afectados, en un intento por contener cualquier posible expansión del virus fuera del barco.

El MV Hondius continúa su travesía, pero ya no es un viaje de exploración, sino una carrera contra el tiempo, la enfermedad y el temor. En sus cubiertas, el silencio no es el de la calma del mar, sino el de una crisis que aún no encuentra puerto seguro.

 

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