Osiris de León destaca resistencia de la Zona Colonial tras soportar 10 terremotos

 Rafael Castro 14 de agosto 2026

Santo Domingo, RD.

La ubicación sobre terrenos rocosos y las características geológicas de la capital dominicana han sido factores determinantes para que importantes sectores de Santo Domingo, incluida la Zona Colonial, hayan podido resistir fuertes movimientos sísmicos registrados a lo largo de la historia.

Así lo explicó el ingeniero geólogo Osiris de León, quien llamó la atención sobre el comportamiento de la denominada Zona Colonial, donde, según sus declaraciones, se han registrado alrededor de diez terremotos importantes y, pese a ello, muchas de sus edificaciones históricas permanecen en pie, porque se haya en un área rocosa.

De León resaltó que este comportamiento constituye un elemento de interés desde el punto de vista geológico y constructivo, al considerar que el tipo de terreno sobre el cual se encuentran asentadas las edificaciones juega un papel fundamental durante un terremoto.

“Ha aguantado 10 terremotos y está de pie”, fue una de las expresiones utilizadas durante sus declaraciones, al referirse a la resistencia que ha mostrado la Zona Colonial frente a los acontecimientos sísmicos registrados en la región en declaraciones ofrecidas en el espacio El Show de Mediodia de Color Vision.

El especialista explicó que las características del subsuelo pueden determinar, en gran medida, la manera en que las ondas sísmicas se transmiten y el impacto que estas producen sobre las edificaciones y las infraestructuras.

En ese contexto, señaló que sectores de Santo Domingo Este y Santo Domingo Oeste también cuentan con zonas asentadas sobre materiales rocosos, una condición que puede contribuir a un mejor comportamiento del terreno frente a determinados movimientos sísmicos.

De León insistió, sin embargo, en que el hecho de que una zona se encuentre sobre roca no significa que esté completamente fuera de peligro. A su juicio, además de las condiciones geológicas, es indispensable que las edificaciones sean diseñadas y construidas tomando en cuenta las normas sísmicas correspondientes.

El ingeniero geólogo explicó que su trabajo está concentrado principalmente en las infraestructuras, como carreteras, puentes, elevados y pasos a desnivel, mientras que la evaluación de las edificaciones corresponde a especialistas en estructuras.

Indicó que este tipo de estudios se desarrolla de manera conjunta con instituciones vinculadas a las obras públicas, la evaluación de edificaciones y varias universidades, con el propósito de conocer las condiciones de las infraestructuras dominicanas ante la amenaza sísmica.

De León destacó que estos trabajos han avanzado y que parte de los resultados fueron presentados en febrero pasado en el Palacio Nacional, como parte de los esfuerzos para fortalecer la preparación del país ante la ocurrencia de terremotos.

El especialista consideró que la República Dominicana debe prestar especial atención a la amenaza sísmica regional, debido a su ubicación en una zona de intensa actividad tectónica y a los antecedentes de terremotos destructivos ocurridos tanto en el territorio dominicano como en otras áreas del Caribe.

Recordó que la región tiene un amplio historial de terremotos de gran magnitud, con acontecimientos registrados en lugares como Azua, Cabo Haitiano y Puerto Príncipe, entre otros puntos del Caribe.

Para De León, estos antecedentes deben servir para reforzar las políticas de prevención, los estudios geológicos y la evaluación permanente de las infraestructuras y edificaciones.

La resistencia histórica de la Zona Colonial, donde numerosas estructuras han permanecido en pie pese al paso de los años y a la ocurrencia de terremotos, constituye, según el especialista, un ejemplo que debe ser estudiado para comprender mejor la relación entre el terreno y el comportamiento de las edificaciones.

No obstante, insistió en que la prevención continúa siendo la principal herramienta para reducir los daños ante un eventual gran terremoto.

“Esa es la actividad regional a la que debemos prestarle atención, tanto con las infraestructuras como con las estructuras”, planteó De León, al llamar a las autoridades y profesionales de la construcción a mantener una vigilancia permanente.

El geólogo sostuvo que los estudios no deben limitarse a las nuevas construcciones, sino que también deben abarcar las obras existentes, especialmente aquellas ubicadas en zonas de mayor exposición a movimientos sísmicos.

La advertencia cobra especial importancia para Santo Domingo, una ciudad que combina sectores construidos sobre terrenos de distintas características geológicas con una gran concentración de edificaciones, vías, puentes y otras infraestructuras esenciales.

De León concluyó destacando la importancia de continuar trabajando en prevención, evaluación y orientación a la población, de manera que el país pueda estar mejor preparado para enfrentar cualquier eventualidad sísmica.

 

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